“Egun on”, responde al teléfono Jaume Ponsarnau (Tàrrega, Lleida; 55 años), el entrenador catalán del Surne Bilbao Basket que da los buenos días en euskera. Es un síntoma de cómo este técnico que antes dirigió en Manresa, Gipuzkoa, Valencia y Zaragoza se ha identificado con la ciudad y con el club desde que aterrizó en 2022. “Aquí me siento yo”, resume sobre una felicidad personal acompañada de resultados. Los hombres de negro suman dos títulos seguidos de la FIBA Europe Cup, sus primeras coronas internacionales, y se han clasificado para los playoffs de la ACB por primera vez en 11 años tras ser séptimos en la fase regular (en cuartos, ante el Valencia). Las copas se unen en el palmarés de Ponsarnau a la Eurocup de 2019 conquistada con el Valencia, después de ser ayudante de Pedro Martínez en la ACB ganada dos años antes, y al oro europeo de 2015 y el bronce olímpico de 2016 como asistente de Sergio Scariolo en la selección. Al frente del Bilbao Basket ha superado los 500 partidos en su trayectoria liguera y ha renovado hasta 2029. Está en casa.Pregunta. ¿Por qué se hizo entrenador?Respuesta. Para mí era una pasión jugar. Le cogí amor al baloncesto pero fui un jugador frustrado. La recompensa que tenía al esfuerzo que hacía no era suficiente. Probé lo de entrenar y me lo pasé muy bien. Yo venía del mundo de los boy scouts, llevaba grupos de chavales. Empecé a entrenar a cadetes y vi que mi satisfacción era mayor entrenando que jugando. Quería que el mayor número de niños de Tàrrega jugaran al baloncesto. P. ¿Qué conserva de entonces?R. La esencia de llevar un grupo y ser un ejemplo de valores, más que construir una dinámica autoritaria. En mi realidad de hoy ganar es muy importante, pero sigue siendo muy importante el cómo.P. ¿Qué valores?R. El respeto. A los compañeros, al rival, a los árbitros. Y entender que las cosas se consiguen como equipo y que hay jugar juntos. Eso significa que el talento de cada uno ayude lo máximo bajo una prioridad: asociarnos. Dar el pase en el momento adecuado, tener una comunicación defensiva. Eso hace especial al baloncesto.P. ¿Qué es la autoridad?R. No es el hecho de ejercerla, sino utilizarla. El entrenador a veces ha de marcar la pauta. Eso se debe entender y respetar. Lo peor es que no la sigan cuando crees que esa autoridad te legitimiza. Hay que encontrar una convicción del cien por cien. La autoridad sin convencer no sirve de nada. No es ‘porque aquí mando yo’, sino ‘porque es lo mejor’.P. ¿Cómo se lleva con la generación actual?R. Esta generación cree en sí, en su talento y desparpajo. Lo importante es que entiendan que necesitan a sus compañeros y que para lucir han de jugar en la misma página. Y que mañana pueden ser mejores que hoy. Los demás aprenderán a defenderte y a atacarte y necesitas mejorar.Siempre he querido impregnarme del territorio donde estoy y aquí su lengua [el euskera] es muy especialJaume Ponsarnau, entrenador del Bilbao BasketP. ¿Qué ha encontrado en Bilbao?R. Un sitio donde hacer las cosas como yo creo no entra en conflicto con el entorno. Aquí tengo la sensación de que puedo ser yo, con mi personalidad. No sé si soy humilde pero quiero serlo. Soy ambicioso y quiero demostrarlo desde el respeto. En otros sitios la prioridad es el decorado del escenario final, el partido. Aquí puedo estar centrado en el proceso. Todo el mundo valora la victoria, pero hay una meta que no es ganar sino hacer todo lo posible para ganar.P. ¿Y fuera del baloncesto?R. Vivo en Miribilla, cerca del pabellón, un barrio familiar donde me siento muy a gusto, y bajo al centro. Me dicen que me sientan bien los chuletones, aunque me iría mejor que la gastronomía no fuera tan buena. P. ¿Y el euskera?R. Siempre he querido impregnarme del territorio donde estoy y aquí su lengua es muy especial. Usamos palabras muy ricas que nos ayudan a transmitir cosas y conectar a nuestro equipo con la gente. Nuestro lema es batera, juntos. Otra es etxean, en casa. Y goazen, vamos. Utilizaremos más. Como dicen aquí, poliki poliki, poco a poco.P. ¿Cómo se ha conseguido esa identificación en una ciudad tan futbolera?R. Más que una ciudad de fútbol es una ciudad del Athletic. Pero esta gente tiene el corazón muy grande, y con la forma de hacer del club, sobreviviendo en un momento difícil, la sensatez, superando la deuda, y con jugadores que se implican, nos intentamos ganar una parte de ese corazón.P. ¿Qué aprendió de Scariolo en la selección?R. Es un gran organizador. Quiere tener un volumen de trabajo muy importante para acercar al equipo a competir al máximo. Él es capaz de organizar todo eso y aprovecharlo todo. Con su experiencia, se ha adaptado a los tiempos y a los jugadores. Y es una buena persona. Es más fácil avanzar así.P. ¿Otros referentes?R. De Europa, Messina. Quien más me ha influido es Pedro Martínez, por el qué y el cómo. Antes, Ricard Casas y Xavi García por su método.P. Entrenó a la España B. ¿Cómo es la generación que viene?R. Tienen descaro, talento y muy buena mentalidad competitiva. Son muy ganadores todos. Hay equilibrio entre posiciones, los que son muy buenos en ataque y en defensa. Es muy ilusionante. Su talento no ha de ser un límite sino un estímulo para ser mejores.