“Los resultados vinculantes que el presidente atenderá y aceptará son los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”, escribió el presidente Gustavo Petro tres horas después del cierre de las urnas en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, este domingo. “Solo nos pronunciaremos sobre los resultados cuando las comisiones escrutadoras aclaren nuestras dudas”, le ha secundado minutos después. Pero ¿a qué se refieren los dos?1. El preconteo o conteo rápidoLa ley establece que en la noche de las elecciones, la Registraduría Nacional del Estado Civil hace un registro rápido de los votos, de tal manera que haya unos resultados creíbles y confiables para efectos políticos. La idea es evitar situaciones como la de Perú, donde la definición de los candidatos que pasaron a segunda vuelta tardó cuatro semanas por cuenta de los escrutinios detallados.El preconteo parte del trabajo de los jurados de las mesas de votación, ciudadanos variados que cumplen ese deber. Tras cerrar los votos, abren las urnas en presencia de testigos electorales y autoridades, llenan unos formularios con su conteo, y, vía telefónica, contratistas de la Registraduría envían las cifras a oficinas centrales. Allí se cargan en un software de propiedad de la empresa que hace toda la logística de las elecciones: Thomas Greg, la compañía de los hermanos Bautista a la que se refiere el presidente.El preconteo, como señala Petro, no tiene efecto legal, pero sí tiene un efecto político que las diferentes fuerzas no ponen en duda, aunque luego hagan valer sus quejas en los escrutinios. Así ha sido en el pasado y este domingo con todos los candidatos de este domingo, excepto el del partido del presidente.2. El escrutinioEl escrutinio es la revisión oficial y formal de la votación. Inicia, por ley, el día siguiente a las votaciones. En él, la Registraduría lleva las bolsas con los votos y formularios, debidamente custodiadas, a comisiones escrutadoras compuestas por jueces, notarios y otros funcionarios. Esas comisiones son las encargadas de revisar el trabajo hecho por los jurados, y ante ellas las campañas tienen la posibilidad de presentar reclamaciones. Los escrutadores las revisan una a una, validan o no lo que los jurados de cada mesa definieron e incluso abren bolsas de votos.Al ir modificando algunos formularios, los datos finales presentan diferencias frente al conteo preliminar del domingo. Usualmente, esas son pequeñas, más relevantes para elecciones que se definen por pocos votos, como las legislativas, que para las presidenciales. La Misión de Observación Electoral ha dicho que es usual, y comprensible como error humano, diferencias pequeñas.En las legislativas de marzo encontraron unas diferencias totales de 37.516 votos, un 0,2% del total.3. Los antecedentes: el Mira en 2014 y el Pacto Histórico en 2022Hay dos antecedentes de errores que Petro recuerda con frecuencia. El primero es el del partido Mira en las elecciones legislativas de 2014: quedó por fuera de la repartición de curules tanto en el preconteo como en los escrutinios iniciales, pero escaló sus reclamaciones hasta el Consejo de Estado, que al cabo de tres años le dio la razón. Encontró irregularidades graves en 1,4% de todas las mesas de las votaciones y así el partido recuperó 16.106 votos. Eran trascendentales, pues le permitían pasar el umbral para llegar al Senado. Así, obtuvo tres curules en el legislativo, de las que no pudo gozar durante ese tiempo.El segundo antecedente ocurrió en las elecciones legislativas de 2022. En esa ocasión, muchos de los contratistas encargados de transmitir datos a la Registraduría en el preconteo olvidaron contar el renglón que en los formularios se refería al partido de Petro, porque era el último y era uno de los pocos que figuraba solo por partido. Se trató, según expertos, de una suma de jurados novatos, problemas de diseño gráfico y exceso de premura. El error, muy grueso, pues sumó 390.152 votos, se corrigió en menos de una semana en los escrutinios, en buena medida gracias al gran dispositivo de testigos que había dispuesto el partido. 4. El censo electoralEl censo electoral es la cantidad de ciudadanos habilitados para votar: todos los colombianos mayores de 18 años, excepto quienes tienen sus derechos políticos suspendidos por alguna condena. Cambia día a día por las defunciones, las condenas que se levantan o imponen y las personas que llegan a la mayoría de edad. El actual, de 41.421.973, fue refrendado por la Registraduría una semana antes de las votaciones; para las elecciones de marzo, el mismo era de 41.287.084. La diferencia de casi 150.000 personas se da por esos cambios naturales. Hasta ahora no había habido ninguna discusión sobre alguna diferencia entre el censo que refleja el software del preconteo y el que tiene la Registraduría.5. El softwareEl presidente habla de un software de propiedad de “la firma privada de los hermanos Batusita”, es decir, Thomas Greg & Sons. Esa compañía, contratista de la Registraduría para la logística electoral, efectivamente usa un software que agrega la información de cada mesa, y así construye el preconteo. Sin embargo, ese software no define el censo electoral. 6. Las 800.000 “personas adicionales”Si el presidente Petro habló de 800.000 personas adicionales en el software de conteo, Cepeda habló de 850.000. Hasta el momento no hay ningún dato claro sobre a qué se refieren, aunque el presidente menciona que los algoritmos del software de conteo y escrutinio se habrían cambiado para ello en estas últimas tres semanas. Sin embargo, los escrutinios se consolidan, tras pasar en una primera etapa por ese software, en un programa de la multinacional INDRA, así que cualquier discrepancia en el de Thomnas Greg perdería fuerza en ese punto, antes de revelar los datos oficiales y legalmente obligatorios. 7. Las votaciones atípicasCepeda habló de “votaciones atípicas” en “un número indeterminado de mesas”. Falta conocer las denuncias y las impugnaciones de mesas que reveló Petro para conocer en más detalle. En todo caso, Colombia tiene una historia de votaciones atípicas, casos en que todos los votos caen o se inclinan hacia alguno de los candidatos. No se trata de una prueba de fraude, sino de un indicio de que alguna irregularidad pudo haber ocurrido, aunque también pueden darse donde algún candidato tiene una fuerza electoral particular.En el caso de la llamada parapolítica, se encontró que en algunos municipios todos los votos en elecciones legislativas —donde suelen estar muy distribuidos entre diferentes candidatos— se concentraban en tan solo uno de ellos. En las presidenciales de este domingo no se ha visto nada de una escala semejante.
Qué son el escrutinio, el preconteo y los demás asuntos técnicos por los que reclaman Petro y Cepeda
El presidente y el candidato oficialista se niegan a darle valor a los resultados conocidos este domingo










