DiligenciasSiete solo robar� alguna audiencia a Prisa, La Sexta y RTVE, pero cumplir� su misi�n de proteger al poder ag�nico y corrupto para mayor gloria del pluralismo impostadoEl presidente del Gobierno, Pedro S�nchez.EFEActualizado Domingo,
mayo
22:47Audio generado con IAEl Gobierno es previsible en las parcelas que el Parlamento le deja espacio. Se sab�a que S�nchez y su equipo quer�an regalar una televisi�n a los rebeldes de Prisa, accionistas liderados por Jos� Miguel Contreras, y as� ha ocurrido finalmente frente a las pretensiones de Mediaset. He escrito varias veces aqu� que la comunicaci�n audiovisual ha absorbido la pol�tica, entreg�ndose a los partidos con una ley a su medida para que lograran el viejo sue�o de los asesores electorales: convertir al espectador en un ciudadano cautivo del poder y sus mensajes, asoci�ndose as� audiencia e intenci�n de voto casi de forma autom�tica. Lo est�n logrando sin necesidad de recurrir a la inteligencia artificial que tanto preocupa al Papa agustino.Seg�n Juan Jes�s Gonz�lez, el estudio de Audiencias del CIS del a�o pasado mostraba un espacio audiovisual cada vez m�s extremo: la audiencia general se desplazaba hacia la derecha en el espectro ideol�gico (del 4,9 al 5,1) y la distancia entre la derecha y la izquierda aumentaba de forma significativa (7,4 de media para PP y Vox y 2,8 para PSOE y Sumar) en un contexto de medios mayoritarios alineados con el Gobierno. La estrategia de La Moncloa era y es consolidar su espacio electoral haciendo una OPA hacia la extrema izquierda y los nacionalistas perif�ricos, con la ayuda de tertulianos y periodistas que denunciaban un golpe medi�tico contra el One mientras Santos Cerd�n y Leire D�ez montaban una cloaca informativa para trasladar al p�blico bulos sobre jueces, fiscales y guardias civiles.Se nos apunta que el nuevo canal de TDT, Siete, viene con poco dinero -entre 20 y 25 millones de euros- y que su programaci�n prescindir� de espacios informativos convencionales, optando por tertulias, debates y programas de an�lisis de actualidad. Es decir, la misma basura -infoentretenimiento lo llaman- de siempre. De nada sirve recordar que la Constituci�n reconoce a los ciudadanos el derecho a la informaci�n veraz y que la televisi�n es un servicio p�blico con determinadas obligaciones hacia el espectador. Siete solo robar� alguna audiencia a Prisa, La Sexta y RTVE, pero cumplir� su misi�n de polarizar y proteger al poder ag�nico y corrupto para mayor gloria del pluralismo impostado.














