Con colores, música y el sonido constante de los tambores, el desfile por el Día Internacional del Niño llenó de alegría la avenida Malecón, en el centro de Guayaquil la tarde de este domingo, 31 de mayo.Desde las 15:00, decenas de familias se ubicaron a lo largo del recorrido para observar las presentaciones preparadas para la jornada.Los protagonistas fueron los niños. Muchos llegaron vestidos como sus personajes favoritos de televisión y superhéroes. PublicidadCon el paso de los minutos se volvió común encontrar a personajes con vestimentas alusivas a Spiderman, Batman o Superman caminando a lo largo de la avenida.La temática festiva también alcanzó a los vehículos que participaron en el recorrido. Algunas camionetas de Segura EP fueron decoradas con globos de distintos colores, mientras grupos artísticos y academias aportaban con bailes, música y coreografías. Hubo también paseos en un gusanito.PublicidadPublicidadEn las veredas, los visitantes que paseaban por el Malecón Simón Bolívar se detenían para observar el espectáculo. Familias completas disfrutaban de las escenografías, tomaban fotografías y seguían el desfile al ritmo de la música.PublicidadEntre los asistentes estuvo Erika Yimbo, quien decidió acudir junto a sus hijos después de enterarse del evento a través de las redes sociales del Municipio de Guayaquil.La mujer contó que salió desde el Guasmo para asistir a la actividad, pese a que debía cumplir con su jornada laboral más tarde.“Lo vimos en las redes sociales y nos organizamos para venir. Está muy bonito y me parece muy bien organizado. De aquí tengo que regresar volando a trabajar, pero lo importante es que mis hijos se diviertan”, expresó.Otro de los espectadores fue Óscar Urrutia, quien aseguró que se encontró con el desfile de manera inesperada mientras recorría el Malecón junto a su hija.Publicidad“Vine a pasear con mi niña y vimos personas con disfraces, así que nos acercamos. Está bonito. Es bueno porque los niños pueden divertirse y pasarla bien”, manifestó.La jornada también contó con la participación de agrupaciones artísticas. Una de ellas fue el grupo independiente Gaitas de Ecuador, integrado por bastoneras que formaron parte de las presentaciones y concursos realizados durante el evento.Julio Mosquera, encargado de la agrupación, explicó que alrededor de 45 niñas integran el grupo, cuyas participantes tienen edades que van desde los 7 hasta los 20 años.Mosquera señaló que la agrupación suele participar en actividades organizadas en la ciudad y destacó la importancia de generar espacios para el arte y la cultura.“Siempre participamos en estos eventos. Me parecen muy bonitos porque fortalecen la actividad cultural de la ciudad. Nuestra cultura, nuestro arte y nuestra formación son lo más importante”, indicó.Además del desfile, en otros sectores de la ciudad también se desarrollaron actividades por el Día Internacional del Niño, que se recuerda este 1 de junio.Durante la Ruta Centro de Guayaquil, el deporte y la recreación fueron parte de la programación. Más de 500 personas participaron en una competencia atlética que recorrió varios puntos del centro de la urbe.Padres e hijos compartieron el circuito deportivo en una actividad que reunió a participantes de distintas edades. Además, hubo espacios para quienes buscaban alternativas recreativas al aire libre.En la calle Panamá, varios niños accedieron al servicio gratuito de caritas pintadas, mientras otros aprovecharon para fotografiarse en espacios turísticos instalados para la ocasión. Emprendedores y comerciantes también formaron parte de la jornada.Las celebraciones se extendieron hasta Bastión Popular, donde miles de personas asistieron al espectáculo “Hakuna Matata: El derecho a jugar”, realizado en el Centro Polifuncional Municipal Zumar.El evento transformó el lugar en una escenografía inspirada en la selva africana. Personajes de la película El Rey León interactuaron con los asistentes a través de presentaciones musicales y actividades lúdicas.Niños y adultos disfrutaron de las interpretaciones de personajes como Simba, Nala, Rafiki y Pumba, además de coreografías preparadas por estudiantes de danza del centro comunitario.La programación incluyó entrega de recuerdos, juegos recreativos, zanqueros, espuma y espacios para fotografías familiares, con el objetivo de fomentar la integración entre padres e hijos. (I)