“Había una serpiente andando por el bosque…”, sonaba desde la tarima instalada en la calle Panamá. Apenas llegaba la siguiente instrucción, decenas de niños buscaban un lugar para quedarse quietos. Quienes se movían antes de tiempo quedaban fuera del juego y reaccionaban entre risas mientras esperaban una nueva oportunidad.La mañana de este domingo 31 de mayo, transcurrió entre canciones infantiles, espuma, burbujas de jabón y actividades organizadas en Ruta Centro por el Día del Niño, que se recuerda mañana, lunes 1 de junio.PublicidadDesde temprano, aprovechando el fin de semana, familias llegaron al centro de Guayaquil para recorrer los distintos espacios instalados a lo largo de la vía peatonal y celebrar por adelantado el día conmemorativo.Por momentos, la atención se concentró en los juegos de agua organizados junto a los vehículos del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil.Minutos después, los niños corrían detrás de las burbujas que cruzaban la calle impulsadas por el viento. PublicidadPublicidadMás adelante había filas para pintacaritas, mesas de dibujo y espacios donde podían elaborar coronas de papel y varitas.Las señales de la mañana quedaban marcadas en los rostros y la ropa. Había niños con la cara pintada de Spiderman, mariposas y personajes animados. PublicidadVarios llevaban manchas de pintura en las manos o la camiseta húmeda después de pasar por la espuma. En medio del calor, los helados y granizados se convertían en una parada obligatoria para muchas familias antes de continuar el recorrido.Derian, de 8 años, apenas permanecía unos minutos en el mismo lugar. Primero buscó la espuma, después intentó atrapar burbujas y más tarde se acercó a una nueva actividad. Su abuela, Alexandra García, seguía cada uno de sus recorridos mientras descansaba a un costado de la calle.“Nos vamos a quedar hasta lo último porque va a haber el desfile”, comentó mientras observaba a su nieto correr nuevamente hacia uno de los juegos.PublicidadSegún ella, el recorrido con personajes disfrazados era una de las actividades que más esperaban durante la tarde.La expectativa también se repetía en distintos puntos de la calle Panamá. Niños preguntaban a sus padres cuánto faltaba para que comenzara el desfile mientras seguían participando en las actividades instaladas a lo largo del circuito.Victoria, de 6 años, alternaba entre las mesas de dibujo y los espacios recreativos junto a su hermano Carlos, de 2 años y medio. Su madre, Karen Guamán, observaba cómo ambos se integraban rápidamente a cada actividad que encontraban. “Hay que disfrutar al máximo cada etapa de los niñitos porque el tiempo pasa rápido”, decía mientras seguía con la mirada a los dos pequeños.Las reacciones cambiaban constantemente. Había quienes celebraban cuando recibían un premio y quienes bajaban la cabeza al no conseguirlo. Sin embargo, la decepción duraba poco. Una nueva canción, una actividad distinta o la aparición de espuma bastaban para recuperar la atención.A pocos metros, Elisa Cabrera acompañaba a su hija mientras participaba en las actividades. Cerca de ellas, padres y abuelos aprovechaban para tomar fotografías o grabar videos con sus celulares con sonrisas grandes, a pesar del calor.Los niños seguían disfrutando su día entre juegos, dibujos y pintacaritas mientras transcurrían las horas previas al desfile de disfraces programado para la tarde. (I)
Espuma, juegos y disfraces: así celebran los niños su día por adelantado en la calle Panamá
Espuma, pintacaritas, juegos y un desfile de disfraces convocaron a familias en la calle Panamá por el Día del Niño.












