Una niña de 10 años ha resultado herida por un impacto de bala en un tiroteo en el barrio de Sant Roc de Badalona. La menor de edad ha recibido el rebote de un proyectil, que le ha impacto en el brazo, según ha avanzado Rac1 y ha confirmado este diario. La menor ha sido trasladada al hospital, en estado menos grave, y se prevee que en breve reciba el alta, según fuentes policiales. Se trata del segundo tiroteo este fin de semana con una persona herida, después de que un hombre recibiese un disparo también en el brazo en el barrio de la Florida de L’Hospitalet de Llobregat.Los Mossos han recibido un aviso por un tiroteo en la calle de Còrdova de Badalona. Al llegar al lugar, los agentes han encontrado varios casquillos de lo que parecía un enfrentamiento intimidatorio entre dos clanes. Paralelamente, una niña de 10 años ha sido traslada al hospital, después de haber recibido el impacto de una bala rebotada. Los Mossos investigan si la niña forma parte de una de las dos familias que se han enfrentado. La policía catalana ha desplegado en el barrio agentes del Área Regional de Recursos Operativos (ARRO) para evitar que se produzcan altercados debido a lo ocurrido. También han estado presentes agentes en el hospital, según esas mismas fuentes. La investigación policial por el tiroteo ha sido asumida por el área de investigación criminal. Los Mossos alertan del incremento del número de armas de fuego que circulan en el mundo delincuencial. El año pasado, la policía detectó 93 tiroteos con arma de fuego real en Cataluña, lo que supone un 45% más que los que se produjeron en 2024 (64), que ya suponían más que el medio centenar desde 2023. Desde hace tres años, cuentan con un plan específico para intentar contener el flujo de pistolas. En ese contexto, la policía catalana advierte que uno de los riesgos más claros es que personas ajenas al conflicto resulten heridas por una bala perdida. Ha ocurrido este domingo en Badalona, y también sucedió el pasado mes de abril, cuando una mujer resultó también herida de levedad por el roce de una de las balas que dispararon contra un hombre que se tomaba algo en una cafetería del barrio de Diagonal Mar. Cuatro días después, el hombre falleció a causa de las heridas de la ejecución, en la guerra abierta entre grupos montenegrinos. La policía atribuye el incremento de las armas de fuego al cultivo de marihuana. Inicialmente, las armas empezaron a circular para proteger las plantaciones o para robarlas. Posteriormente, los Mossos han detectado una “socialización” de pistolas entre el mundo delincuencial, lo que provoca que se utilizen más, en conflictos que antes se dirimían a golpes o con armas blancas.