El 25 de Mayo, Santiago Caputo llegó a la Catedral Metropolitana con boina oscura, sobretodo marrón cerrado hasta el cuello, peinado prolijo y cigarrillo en mano. La imagen disparó una asociación inmediata: Tommy Shelby, el estratega criminal de la ficción "Peaky Blinders", la serie ambientada en la Birmingham de los años 20 que el propio Caputo reconoce entre sus favoritas. Las redes explotaron antes de que terminara la misa. TN tituló uno de los videos más vistos de la jornada "De Peaky Blinder al Tedeum".

En su homilía, el arzobispo Jorge García Cuerva trazó una analogía católica precisa: los escribas de Cafarnaúm que criticaban los milagros de Jesús eran, en su lectura, los antecesores de los haters digitales de hoy. "La descalificación, la agresión constante, el destrato, la difamación parecen moneda corriente". Caputo, a cargo de los trolls libertarios, escuchaba atento en cuarta fila.

Las imágenes del acto, tomadas por el fotógrafo Federico López Claro, empezaron a circular en la cuenta oficial de X del asesor presidencial casi sin texto. López Claro publicó cuatro imágenes en su propia cuenta y el propio Caputo intervino con un comentario escueto sobre una de ellas: "La primera es un fotón". La foto elegida lo mostraba saludando con calidez a Eduardo "Lule" Menem, asesor principal de Karina Milei. Era un saludo entre los dos principales asesores —enfrentados— de los hermanos Milei.