Steven Spielberg, director de películas como E.T. el extraterrestre, La lista de Schindler o Salvar al soldado Ryan, ha confesado en varias ocasiones cuáles son las obras que más admira dentro de la historia del cine. Entre ellas hay un título que considera inalcanzable incluso para su propia carrera. Aunque Spielberg ha construido una de las filmografías más influyentes de Hollywood, el cineasta nunca ha ocultado su fascinación por otras grandes producciones. Tal y como recogía The Guardian en una extensa entrevista publicada en 1999, el director habló de sus películas favoritas de todos los tiempos y llegó a reconocer que jamás ha conseguido acercarse al nivel de una de ellas. “Yo nunca he hecho una película tan buena”, aseguró entonces al referirse a El padrino, dirigida por Francis Ford Coppola. Durante aquella conversación, Spielberg repasó algunos de los largometrajes que más le habían marcado como espectador y creador. Entre sus elecciones aparecían ¡Qué bello es vivir!, el clásico de Frank Capra; Lawrence de Arabia, la épica cinta de David Lean; y, por encima de todas, El padrino. El cineasta consideraba que la obra de Coppola era “la mejor película hecha por un director vivo” y admitía que nunca había rodado algo comparable. Además, añadía una reflexión muy reveladora sobre su propia forma de entender el cine: “No tengo esa ambición tampoco. Si pasa, pasa”. Una película distinta a las suyas Spielberg explicaba que gran parte de sus películas estaban pensadas desde el disfrute de la espectacularidad. “La mayoría de mis películas las he hecho para gustar a la gente”, afirmaba. Esa visión le llevó a convertirse en uno de los directores más populares del mundo, alternando grandes espectáculos como Jurassic Park o Indiana Jones con obras históricas y dramáticas como La lista de Schindler o Inteligencia Artificial. Sin embargo, también reconocía que títulos como El padrino manejaban una oscuridad y una dureza moral muy distintas a las de su propio cine. Spielberg también aprovechó aquella charla para hablar con sinceridad sobre algunas de sus películas. Reconocía problemas narrativos en El imperio del sol y aseguraba que Amistad terminó convirtiéndose “demasiado en una lección de historia”. En cambio, sí mostraba un vínculo especial con La lista de Schindler, una obra que definía como la película más personal de toda su carrera. Aun así, incluso después de ganar el Oscar y cambiar la historia del cine moderno, seguía mirando hacia El padrino como un referente imposible de alcanzar. Steven Spielberg, director de películas como E.T. el extraterrestre, La lista de Schindler o Salvar al soldado Ryan, ha confesado en varias ocasiones cuáles son las obras que más admira dentro de la historia del cine. Entre ellas hay un título que considera inalcanzable incluso para su propia carrera.