Pocas personas en el mundo pueden presidir el Real Madrid. Para poder presentarse hay que llevar 20 años como socio y disponer del patrimonio personal suficiente para avalar el 15% del presupuesto anual de gastos del club, este año 187 millones de euros. Estos obstáculos hacen que la aparición de Enrique Riquelme (Alicante, 37 años), empresario del sector de las energías renovables y fundador del grupo Cox, como primer candidato en 20 años se haya parecido al paso de un cometa por el cielo.Será la primera elección del Real Madrid con dos candidatos desde 2006. Los comicios están previstos para el 7 de junio, un día después de la llegada del papa León XIV. Florentino Pérez convocó elecciones el pasado 14 de mayo, con dos años y medio de mandato por delante, tras una temporada de fracaso deportivo. En menos de dos semanas Riquelme montó la operación y resolvió el principal escollo del aval. Ya en 2021 anunció su intención de presentarse, pero se retiró antes de formalizarla. Su programa gira en torno a la idea de que el club ha derivado hacia un modelo de gestión cada vez más alejado del socio, que él describe como una privatización de hecho. Según Riquelme, el peso del negocio vip, los conciertos y la explotación comercial del Bernabéu ha desplazado al socio del centro de la entidad. Además, ha asegurado tener cerrado a un entrenador, un director deportivo y dos estrellas internacionales, una de ellas un jugador que va a disputar el Mundial con España. Le llaman “el rey del sol”. Es amigo de Iker Casillas, Antonio Banderas o Paula Echevarría. Más allá del fútbol, cultiva aficiones como el golf y el motor. En las entrevistas se mueve con soltura, habla con seguridad y tiene un tono poco beligerante, incluso, define a Pérez como “el mejor presidente de la historia del Real Madrid”. Mantiene una relación con Malén Girado, ingeniera industrial formada en Miami. Pasa gran parte del año fuera de España, motivo por el cual Florentino Pérez le describió como “el empresario con acento mexicano”. Según ha contado, puede llegar a coger unos 140 aviones al año, aunque mantiene Madrid como residencia habitual.No es exactamente un self-made man. Su padre, Enrique Riquelme de la Torre, levantó en la comarca alicantina de la Vega Baja un conglomerado familiar agrupado bajo el nombre de Empresas del Sol, con intereses en el hormigón, las canteras y los áridos, además de gasolineras, parkings y centros comerciales repartidos entre Murcia y Alicante. Fue, además, directivo del Real Madrid bajo la presidencia de Ramón Calderón entre 2006 y 2009.Estudió en el colegio Fomento, vinculado al Opus Dei. No era buen estudiante. Empezó a trabajar en una de las gasolineras de su padre. Las propinas le animaron a pedir doble turno, hasta que fue trasladado a los almacenes a clasificar melocotones. Acabó dejando el bachillerato para incorporarse a la fábrica de hormigón, donde llegó a trabajar como comercial en la zona de San Javier, en Murcia.La crisis de 2008 paralizó el sector en España y, con poco más de 20 años, decidió marcharse. La financiación inicial fue una hipoteca: Caja Murcia le dio 115.000 euros por un apartamento que tenía en Torrevieja. El destino previsto era Brasil; en la escala panameña conoció a Lenin Sucre, empresario del sector inmobiliario y bancario local, que le convenció de quedarse. Con aquel capital y tres camiones fundó en 2010 Grupo El Sol, con una primera línea de negocio en el hormigón, a la que pronto siguió una segunda fábrica.Licitaciones en América LatinaLos primeros años fueron difíciles. Llegó a deber 700.000 dólares a trabajadores y proveedores porque sus clientes no pagaban. Empeñó por 220 dólares un reloj que le había regalado su padre, con su nombre grabado por detrás, para pagar la renta del piso en el que vivía. Doce días después cobró las deudas pendientes y, más tarde, recuperó el reloj. El primer flujo de caja sólido llegó con la ampliación del canal de Panamá. Grupo El Sol se convirtió en el principal proveedor de arena para la unión temporal de empresas adjudicataria de la obra, y llegó a tener más de 1.200 empleados directos e indirectos. En 2012, todavía operando en Centroamérica, lideró en Guatemala el desarrollo del proyecto Rainbow 50, la mayor instalación fotovoltaica hasta entonces en la región. A partir de entonces empezó a salir de todas sus compañías salvo la del Canal, donde mantuvo el compromiso de terminar el proyecto. El capital liberado lo orientó al sector energético. En 2014 fundó en Madrid Cox Energy, inicialmente Cox Energy Solar, especializada en energía solar fotovoltaica.En 2016 ganó en Chile la mayor licitación de energía del país. También compró el 12,85% de Ezentis, una empresa de redes de telecomunicación y energía, de la que se convirtió en primer accionista. En 2018 Forbes lo llevó a portada como “el hombre de la energía solar” y recibió el Premio Nacional Joven Empresario que concede la Confederación Española de Jóvenes Empresarios. En 2023, el Tribunal Mercantil de Sevilla adjudicó a Cox los activos productivos de Abengoa, en concurso de acreedores, por 564 millones de euros. La compra le proporcionó de golpe capacidades de ingeniería, operación y mantenimiento que no tenía, y transformó al grupo en una compañía integrada de energía y agua con presencia internacional. Hace dos años Cox saltó al mercado continuo en una operación que valoraba la empresa entre 840 y 930 millones de euros y buscaba captar unos 200 millones. El año pasado compró el negocio de Iberdrola en México por 4.000 millones de dólares, completó su primera emisión de bonos en el mercado estadounidense por 2.000 millones y cerró el año con un beneficio neto de 69 millones, un 16% por encima del anterior. Ese músculo financiero, sin embargo, no se traduce en ventaja electoral. Él mismo ha reconocido que las encuestas internas dan favorito a Pérez. Si gana, Riquelme llegará a la presidencia del Real Madrid demostrando que posee el legendario espíritu de las remontadas del equipo blanco. Su propuesta estrellaLa propuesta estrella de Riquelme es la Ciudad del Socio: un complejo de 40 hectáreas en Valdebebas que incluiría un pabellón multiusos con capacidad para 15.000 espectadores destinado al baloncesto y los conciertos, un hotel para socios desplazados, un centro acuático con piscinas, pistas de pádel y tenis, campos de fútbol y baloncesto, además de un club social con gimnasio y auditorio.