Enrique Riquelme Vives ya movió ficha. El empresario español solicitó formalmente participar en el proceso para competir por la presidencia del Real Madrid, actualmente encabezada por Florentino Pérez, una de las figuras más influyentes de España.Su nombre comenzó a tomar fuerza después de que el propio Pérez lo mencionara en una conferencia de prensa.“Ese señor que habla por ahí, que habla con las eléctricas, y que tiene acento, acento, acento sudamericano… acento mexicano, no me salía. Que venga y que se presente (a las elecciones) y que hablemos de fútbol. Pero no por detrás, haciendo cosas raras”, dijo.La respuesta de Riquelme llegó desde un foro en Ciudad de México.“Al final me considero, por convicción genuina, un fuerte embajador y cónsul de México allá donde voy (...) Llevo invirtiendo en México desde 2012. Por eso a veces tengo un poco de acento mexicano, paso mucho tiempo aquí, hay algunos que no les gusta, pero yo lo llevo con mucho respeto”, expresó.Aunque muchos lo vinculan con México, Riquelme nació en Cox, un municipio de la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana, España. De ahí proviene también el nombre de su empresa energética, Cox, firma que adquirió activos de Iberdrola en México y que ganó relevancia en el sector energético regional.Detrás del empresario, hay una trayectoria que explica cómo pasó de un perfil poco conocido fuera del sector energético a solicitar formalmente competir por la presidencia del club más poderoso del futbol europeo.Dominar el control del balónEn los negocios, como en el futbol, primero hay que aprender a controlar el balón. Antes de entrar al sector energético, Riquelme encontró su primer negocio en la construcción.En 2010 se mudó a Panamá y trabajó vendiendo arena para las obras del Canal de Panamá. Aunque parece un episodio menor, ahí entendió cómo operan los megaproyectos de infraestructura en América Latina.Ese paso también le permitió detectar algo que repetiría después: entrar temprano a mercados donde todavía había espacio para crecer.