Instituto de Córdoba se clasificó a la próxima instancia de la Copa Argentina tras ganarle 2-1 a Lanús en el Coloso Marcelo Bielsa de Rosario, en el marco de los 16avos de final. Sin embargo, el juego pasó por completo a un segundo plano debido a un pésimo arbitraje de Nazareno Arasa, tumultos generalizados y un total de cuatro futbolistas expulsados que desnaturalizaron el espectáculo.
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La debacle total se inició apenas arrancado el segundo tiempo, cuando Eduardo Salvio se dispuso a ejecutar un tiro de esquina. El atacante granate comenzó a recibir escupitazos directos por parte de los simpatizantes cordobeses ubicados en la tribuna, lo que demoró intencionalmente el reanudación
La demora derivó en un violento tumulto dentro del área donde volaron trompadas y empujones entre ambos planteles. Lejos de calmar las aguas o sancionar a los responsables de los disturbios, el árbitro optó por la salida más fácil y expulsó por doble amonestación a los defensores y capitanes Carlos Izquierdoz, en Lanús, y Fernando Alarcón, para los de Alta Córdoba.
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