La política huele tiempos de cambio. Probablemente, a partir de las encuestas que vienen registrando una caída de imagen de Javier Milei y un rechazo a su gestión en torno al 60%. De ahí que en estas semanas se hayan sumado más nombres a la lista de potenciales precandidatos presidenciales. Entre ellos, están los convencidos 100 % de que competirán, los que están “casi” decididos y los que lo están en un 50%: son los que esperan a medir sus posibilidades y las del resto antes de lanzarse. Candidatos 100%. Hoy, aun con crisis y escándalos, el Gobierno todavía muestra potencia electoral. Con los más de 30 puntos de adhesión que los sondeos le atribuyen, aparece compitiendo cabeza a cabeza con Axel Kicillof, la opción peronista mejor posicionada. De hecho, son los dos políticos cuya decisión de competir está tomada. Milei, como otros líderes hegemónicos como Menem o los Kirchner, no promoverá el surgimiento de nuevos liderazgos. Si no es él (y su hermana), no será nadie. La candidatura de Kicillof aparece como su única opción superadora al no poder reelegir. Algunos estudios lo dan arriba de Milei y otros debajo, en una relación que –si las elecciones fueran hoy– llevaría a ambos al balotaje. Si eso sucediera en 2027, lo que terminaría definiendo al ganador será el nivel en sangre de antimileísmo y antiperonismo existente en la sociedad.