NoticiaLa decisión judicial aún no está en firme y el procesado permanece fuera de prisión mientras se resuelven los recursos de apelación.Karolay Nohava, joven asesinada en el Quindío. Foto: Suministrada a EL TIEMPO30.05.2026 11:25 Actualizado: 30.05.2026 11:25

Hace unas semanas, el Juzgado Tercero Penal de Conocimiento de Armenia condenó a 37 años de prisión a Cristian Alejandro Ospina por el homicidio agravado de su exnovia, Yenny Karolay Nohava Forero, una joven de 20 años que apareció muerta en un barranco de Circasia, Quindío, luego de salir a pasear a sus mascotas. LEA TAMBIÉN Pese a la condena, Ospina sigue libre e, incluso, realiza transmisiones en vivo a través de redes sociales donde divulga contenido de las audiencias, a las que casi nunca asistió, y en las que expone públicamente a los testigos del caso, llevándolos a recibir amenazas de muerte y hasta perder sus empleos.Karolay Nohava, joven asesinada en el Quindío. Foto:Suministrada a EL TIEMPO“Llevamos más de cuatro años en la insistencia de tener justicia, él tiene que pagar por la muerte de mi hija, ella no merecía que este hombre le hubiera quitado la vida. Hago un llamado a las leyes colombianas para que resuelvan este caso. Me siento vulnerable viendo cómo este hombre se sigue burlando de nosotros como se le da la gana y nosotros esperando la justicia”, le contó a este medio Yuri Forero, madre de la víctima.Su hija fue brutalmente asesinada en la mañana del 11 de marzo de 2022 en un paraje solitario entre el barrio La Plancha y la vereda Membrillar, en el municipio de Circasia. LEA TAMBIÉN En este sector y según las pruebas tenidas en cuenta por la jueza, Ospina la atacó con un arma blanca tipo cuchillo, propinándole cuatro heridas en diferentes partes del cuerpo que le ocasionaron la muerte. Luego, con el fin de dificultar el descubrimiento del cuerpo, la víctima fue arrastrada y arrojada a un abismo.Sus dos perros, ‘Toby’ y ‘Príncipe’, regresaron solos hasta la vivienda, lo que alertó a sus familiares, quienes iniciaron la búsqueda hasta que finalmente la hallaron sin vida horas después.Karolay Nohava, joven asesinada en el Quindío. Foto:Suministrada a EL TIEMPO“Ella siempre sacaba a sus mascotas a la vueltica de la casa, y donde la mataron era mucho más allá. Ella sola no se iría hasta allá y, para irse acompañada, era porque era con alguien conocido y una testigo dijo que la vio con Cristian caminando por allá. Mi niña era muy noble; seguramente él le dijo que hablaran y se fueron caminando hasta ese punto, pero ella tenía miedo de ir con él porque le dijo tres veces a la testigo que la acompañara, pero ella le dijo que no podía”, relató la tía de Yenny, Lucelly Forero.El crimen de la joven estremeció al país y el ministro de Defensa de la época designó a un equipo de investigación para dar con los responsables del crimen. LEA TAMBIÉN Aunque en los primeros meses la Fiscalía se dedicó a buscar pruebas para hallar al culpable y capturó a Ospina como el principal sospechoso del crimen, finalmente el joven solo estuvo cinco meses en prisión y fue puesto en libertad por vencimiento de términos.La mamá de Yenny asegura que el crimen de su hija sí fue perpetrado por Ospina. “Yo sé que fue él, mi instinto de madre me lo dice y todas las pruebas presentadas. Creo que él, al ver que mi hija había avanzado tanto después de terminar con él, ella iba tan adelante en su carrera de Derecho y, en cambio, a él hasta lo habían echado de la universidad. Él siempre quería ser superior y por eso él quiso quitarle la vida a Yenny”.Cristian Ospina, condenado a 37 años de presión por el crimen de Karolay Nohava. Foto:Fiscalía General de la NaciónY añadió que “cuando me dijeron que fue él, empecé a recordar que mi hija me había dicho que él estaba loco y relacioné cosas que habían pasado y me pregunté cómo no me di cuenta a tiempo. Yo me vine para otro país para tener con qué pagarle la universidad a mi hija y yo lo conocí a él cuando ellos eran novios. Hasta los papás de él apreciaban mucho a mi hija porque sabían que era muy buena niña, pero el desorientado era él”.Tras cuatro años del proceso penal, el hombre sigue libre debido a que la decisión de la jueza fue que Ospina podía permanecer en libertad mientras se resuelven los recursos de apelación presentados por su defensa. LEA TAMBIÉN “Esto ocurre porque, según la ley colombiana, aunque exista una condena en primera instancia, la persona mantiene la presunción de inocencia hasta que la decisión quede en firme, es decir, hasta que sea revisada y confirmada por un tribunal de segunda instancia”, explicó Estefanía Osorio, abogadas de la familia de la víctima.En el expediente del proceso hay más de 14.000 páginas de pruebas, entre las que se cuentan testimonios presentados por la Fiscalía y la defensa, pruebas documentales y evidencias físicas y digitales.Karolay Nohava, joven asesinada en el Quindío. Foto:Suministrada a EL TIEMPONo obstante, la jueza tomó la decisión de mantenerlo en libertad hasta que la segunda instancia confirme o revoque su fallo.En la misma sentencia queda claro que “existían los elementos suficientes para declarar responsable penalmente a Cristian Alejandro Ospina por los hechos investigados”. LEA TAMBIÉN “El entrelazamiento serio y racional de los hechos indicadores expuestos permite demostrar la responsabilidad penal de Cristian Alejandro Ospina Fernández en calidad de autor material del homicidio de Yenny Karolai Nohava Forero. Esta conclusión no es producto de una apreciación subjetiva, sino de una inferencia lógica que parte de la comprobada presencia y oportunidad física del procesado en el lugar y momento del crimen, reforzada por el reconocimiento de testigos que lo sitúan en una ruta de huida portando un arma”, explicó la abogada Osorio.Mientras tanto, el condenado sigue divulgando material a través de plataformas digitales como Kick para sembrar dudas sobre la sentencia y la investigación.Mural en homenaje a Karolay Nohava en la Universidad La Gran Colombia de Armenia. Foto:Laura Sepúlveda. EL TIEMPO“Lo único que hice fue mostrar las audiencias completas para que las personas escucharan directamente los testimonios con los que me acusaron. Y cuando la gente vio las contradicciones, los cambios de versión, las inconsistencias de tiempo y distancia, y escuchó que incluso admitieron haber ‘alucinado’ bajo juramento, sacaron sus propias conclusiones”, comentó Ospina a través de redes sociales.Para la familia de Yenny y las abogadas del caso, estas conductas afectan la memoria de la joven. LEA TAMBIÉN “Consideramos que hacerlo en este caso no es ético ni moralmente aceptable, porque contribuye a la revictimización de la familia y afecta la memoria de Yenny, además de exponer innecesariamente a los testigos. De hecho, algunas de las personas que declararon en el juicio fueron identificadas públicamente en transmisiones y publicaciones realizadas por el señor Ospina, mostrando sus nombres e incluso sus rostros”, dijo la defensora.Osorio contó que una de las testigos recibió amenazas de muerte, agresiones verbales en espacios públicos de Circasia e incluso perdió su empleo debido a las intimidaciones recibidas, pese a que era su único sustento económico.Marcha para pedir justicia por el asesinato de Karolain Nohava. Foto:Tomada de redes socialesPor el momento, el hombre seguirá publicando información sobre el caso mientras el proceso se resuelve. Sin embargo, es previsible que se tarde incluso años, ya que el magistrado se declaró impedido.“Esto debido a que anteriormente había intervenido dentro del proceso cuando ejercía funciones como procurador. Los demás magistrados de la sala consideraron que ese impedimento no estaba justificado y enviaron el expediente a la Corte Suprema de Justicia para que decida quién debe resolver la apelación. Este trámite puede retrasar aún más el proceso, porque primero la Corte debe definir qué magistrado es competente y, por experiencia, sabemos que este tipo de decisiones pueden tardar bastante tiempo”, dijo la abogada. LEA TAMBIÉN Además de la revictimización que la familia está viviendo, también señalan que el caso debió tratarse como un delito de feminicidio.“¿Cuántas mujeres más tienen que ser asesinadas para que las cosas se nombren como son? Cuando un crimen ocurre en un contexto de violencia de género y es cometido por una expareja sentimental, minimizarlo y catalogarlo solo como homicidio también es una forma de invisibilizar la realidad que viven miles de mujeres”, señaló el colectivo ‘De mujer a mujer Colombia’. LEA TAMBIÉN “Hoy este caso nos indigna. Debemos unirnos como sociedad y como organizaciones que luchamos por la justicia y por erradicar la violencia. No podemos seguir normalizando la impunidad ni permitiendo que quienes arrebatan vidas sigan en libertad mientras las familias cargan con el dolor y la lucha. Nombrarlo como feminicidio no es un detalle jurídico; es reconocer una violencia estructural que sigue cobrando vidas”, añadió.Velatón exigiendo justicia por el crimen de Karolay en Circasia, Quindío. Foto:Tomada de FacebookEl caso de Yenny Karolay recuerda el de Ana Gualteros, cuyo homicidio fue el que más tardó en esclarecerse y condenarse en el Quindío.Su familia tuvo que esperar 11 años para que finalmente en 2024 se resolvieran todos los recursos interpuestos por la defensa de Luis Alejandro Hurtado Zuleta, hoy condenado en primera y segunda instancia por este crimen. LEA TAMBIÉN Este homicidio tampoco fue juzgado como un feminicidio, pues fue en 2013, dos años antes de la expedición de la Ley 1761 de 2015, conocida como ‘Ley Rosa Elvira Cely’.También le puede interesar:¿Qué es No es hora de callar? | EL TIEMPO Foto: Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.