Josefina Molina (Córdoba, 1936), directora de obras como Función de noche, Esquilache o la serie Teresa de Jesús, dedicó buena parte de su vida a demostrar que la mirada de las mujeres no era una excepción en la historia del cine, sino una parte imprescindible de ella. Pionera del audiovisual español, primera mujer graduada en Dirección por la Escuela Oficial de Cine y primera cineasta en recibir el Goya de Honor, convirtió cada proyecto en una reivindicación de la libertad femenina para contar sus propias historias. “Para ver el mundo con relieve tienes que tener dos ojos y la Humanidad lleva demasiado tiempo tuerta”, afirmó Molina. La sentencia acabó convirtiéndose en el mejor resumen de una vida dedicada a ampliar la mirada del cine. La directora falleció este sábado en Madrid a los 89 años. El velatorio tendrá lugar en el tanatorio de Boadilla del Monte a partir de las 16.00 horas.Para ver el mundo con relieve tienes que tener dos ojos y la Humanidad lleva demasiado tiempo tuerta”Josefina MolinaCineastaCon su muerte desaparece una de las figuras decisivas de la cultura española de la segunda mitad del siglo XX. Directora de cine y teatro, guionista, realizadora de televisión, novelista y activista por la igualdad en el audiovisual, Molina abrió camino en una industria dominada casi exclusivamente por hombres y dejó una obra marcada por personajes femeninos complejos, independientes y alejados de los estereotipos de su tiempo. Josefina Molina en el Ámister Art Hotel de Barcelona PropiasNacida en Córdoba apenas unas semanas después del estallido de la Guerra Civil, descubrió muy pronto su pasión por las historias. La literatura la acompañó desde la adolescencia, pero fue el cine el que acabó marcando su destino. Con apenas quince años quedó fascinada tras ver El río, de Jean Renoir. A partir de entonces comenzó una búsqueda que la llevó a fundar una compañía de teatro, participar en coloquios cinematográficos y colaborar en programas de radio donde ya abordaba cuestiones relacionadas con la mujer y la cultura.Su verdadera revolución comenzó en la Escuela Oficial de Cine. Allí dirigió cortometrajes protagonizados por mujeres alejadas de los estereotipos habituales de la época, trabajos que fueron recibidos con escepticismo por parte de algunos profesores. Aun así, en 1969 se convirtió en la primera mujer en graduarse en la especialidad de Dirección de la EOC.Lee tambiénMientras estudiaba, trabajó en Televisión Española. En 1968 dirigió una adaptación de La metamorfosis, de Kafka, y pronto se consolidó como una de las realizadoras más prestigiosas de La 2. De aquella etapa surgieron títulos como El camino, basada en la novela de Miguel Delibes, y Teresa de Jesús, la serie protagonizada por Concha Velasco que ofreció una visión inédita de la santa, más humana, compleja y libre de los moldes tradicionales.Debutó en el largometraje con Vera, un cuento cruel y alcanzó reconocimiento con Esquilache, producción que obtuvo doce nominaciones a los Premios Goya. Sin embargo, la obra que mejor condensó su mirada fue Función de noche (1981), una película a medio camino entre la ficción y el documental, en la que Lola Herrera y Daniel Dicenta se enfrentaban ante la cámara a los fantasmas de su matrimonio roto. “En mis películas siempre hay un personaje femenino que lucha contra la opresión”, explicó Molina. En 2006 impulsó la creación de la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales, organización de la que fue presidenta de honor y que se convirtió en una referencia para varias generaciones de profesionales.Recibió el Premio Nacional de Cinematografía, la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y, en 2012, se convirtió en la primera mujer en recibir el Premios Goya de Honor. Lo aceptó como un galardón colectivo y lo dedicó a todas aquellas cineastas que no habían tenido las mismas oportunidades. También fue la primera directora de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y patrona de la Fundación Academia de Cine.
Fallece Josefina Molina, la directora que abrió camino a las mujeres cineastas en España
La primera creadora en recibir el Goya de Honor deja una obra fundamental marcada por títulos como 'Función de noche', 'Esquilache' y 'Teresa de Jesús'










