Madrid (EFE).- El ilustrador y dibujante de cómic escocés Tom Gauld, referente internacional del humor gráfico más refinado, ha sido uno de los protagonistas del primer sábado de la Feria del Libro de Madrid, en el que autores como Javier Castillo, Lucía Solla Sobral o Mercedes Ron han formado las colas más largas para conseguir una firma.
Gauld, colaborador durante casi dos décadas de The Guardian y The New York Times, ha destripado algunos de sus trucos para hacer reír en una edición de la feria que ha puesto el humor en primer plano y que esta tarde homenajeará a la también humorista gráfica argentina Maitena.
«Para que surja el humor, algo tiene que ir mal, cuando todo va bien no hace gracia», ha dicho Gauld, autor de varias novelas gráficas y libros de tiras cómicas que parten de un dibujo sencillo y minimalista para poner sobre la mesa temas sobre el mundo de la cultura o la ciencia.
A menudo se mueve entre la delgada línea entre lo triste y lo divertido porque es así, dice, como ve el mundo y no podría renunciar a ninguna de las dos. Los robots, las nuevas tecnologías o la literatura clásica son algunas de sus obsesiones pero recalca que su humor no es excluyente: «Hago humor para mentes abiertas, no para expertos».













