El número de rescates emprendidos por los Bombers de la Generalitat en la montaña mantiene la tendencia al alza intensificada con la pandemia: si en el 2019 la media de salvamentos diarios fue de 2,3; en el 2025 se elevó a 3,3 y entre el 1 de enero y el 25 de mayo de este año ha subido a 3,5, según las estadísticas del Departament d’Interior. A más gente campando por senderos y picos, muchos sin la mínima preparación, más llamadas al 112 pidiendo ayuda. Los bomberos han ido sumando medios humanos y tecnológicos para acometer con más posibilidades de éxito la búsqueda de excursionistas extraviados o esquiadores atrapados por aludes. Los drones con visión nocturna o el sistema RECCO SAR, que detecta por radar desde un helicóptero el rastro de personas en entornos naturales de difícil acceso, son algunas de las últimas incorporaciones.Bernat Carola, enfermero y bombero GRAE (Grup de Recolzament d’Actuacions Especials) e instructor RECCO, ha sido testigo de la irrupción de nuevos aparatos después del feroz torb del Balandrau, que el fin de año del 2000 se cobró siete vidas y cuyo operativo de rescate lideró su padre, Francesc. “En los primeros días del 2001 vinieron al Balandrau gendarmes de montaña de Francia con un detector RECCO y hallaron un teléfono móvil, tres semanas después un alud alcanzó a tres esquiadores en el Costabona, uno sobrevivió, hallamos al segundo, fallecido, pero no localizábamos al tercero. Mi padre pidió a los franceses si podían volver con la misma herramienta y unas horas después lo encontraron por la batería del DVA”, relata Carola.Lee tambiénEjercicio de rescate en La Seu d'Urgell Marc CarnicéEsta tecnología funciona con un detector desde tierra o desde el aire que emite una señal de radar. Cuando esta choca con el reflector, el pequeño dispositivo pasivo que va incorporado a la ropa o material de montaña (mochilas, chaquetas, casco, botas, pantalones...) de algunas marcas, rebota y emite un pitido que marca el punto donde se encuentra la persona a la que se busca.Especialistas de esta firma, bomberos GRAE y un policía de montaña de Francia participaron esta semana en un ejercicio para mostrar su funcionamiento, en La Seu d’Urgell. Aunque la máxima eficacia se consigue si el excursionista, el buscador de setas o el alpinista perdido porta en su equipo el diminuto artilugio, en espacios alejados de zonas urbanas también puede funcionar por la señal que emite el móvil o un reloj inteligente.A más gente campando por senderos y picos, más llamadas al 112 pidiendo ayudaUn helicóptero despegó el martes desde un prado con una suerte de campana colgando para rastrear una cercana zona boscosa. Junto al piloto, Bernat Carola controlaba una consola. Cuando la señal del radar alcanzó el reflector del desaparecido se determinó su ubicación exacta. En un minuto se puede rastrear desde el aire la superficie equivalente a 30 campos de futbol.Lee tambiénDesde los GRAE señalan que esta tecnología abre muchas posibilidades pues funciona en espacios sin cobertura de teléfono, cuando otros sistemas fallan este puede ser el último recurso. Además, su usuario no hace falta que lo conecte ni que ponga pilas. Los GRAE subrayan que todas las herramientas son complementarias y que en el caso de los esquiadores es importantísimo el uso el DVA (Dispositivo de Víctimas de Avalancha) pues si se produce un alud permite la búsqueda inmediata por parte de los compañeros.La campana cuelga del helicóptero para detectar a la persona perdida Marc CarnicéEn Catalunya, el parque de Olot prueba desde hace un año el RECCO SAR, el que se utiliza desde un helicóptero, y muchas otras dependencias disponen del terrestre. En los Pirineos, Francia y Andorra también cuentan con esta tecnología. Operativos de rescate de Nepal, el país del Himalaya con más cimas que superan los ochomil metros, han incorporado este dispositivo.Oriol Vilalta, subinspector del GRAE, remarca que el abanico de posibilidades ante una emergencia es amplio y pone el ejemplo de la eficacia de los drones en el operativo del pasado 10 de marzo para rescatar de noche a dos escaladores encallados en la parte alta de la canal del Riambau, en la cara norte del Pedraforca. Los drones se activaron desde el refugio de Estasen y fueron determinantes para la localización exacta de las dos personas.Drones con visión nocturna, claves en el salvamento de dos escaladores en el PedraforcaLa habilidad de los GRAE y del personal médico del SEM salva vidas, pero mejor no tener que confiar en un rescate y diseñar salidas adecuadas a la capacidad de cada uno.Periodista.
Rescates 2.0 en la montaña
Bombers incorpora un sistema que rastrea el equivalente a 30 campos de fútbol en un minuto











