Desde el miércoles 20 de mayo pasado, una serie de cosas cambiaron al interior del Ministerio de Seguridad. Con el desembarco del nuevo ministro Martín Arrau (P. Republicano) no sólo se redistribuyeron las oficinas al interior del edificio de Teatinos 220, sino que también -entre otras cosas- las formas de trabajo. Durante los últimos 11 días, Arrau ha tenido una agenda muy recargada, la que suele comenzar a las siete de la mañana, en ocasiones incluso antes, y no tiene una hora de término. La nueva autoridad ha encabezado visitas a recintos policiales y cárceles incluso durante la noche, así como también ha mantenido reuniones con una amplia variedad de autoridades policiales y políticas. A ellos se han sumado exautoridades, como el exministro Luis Cordero y el exsubsecretario del Interior Felipe Harboe, nombres que Arrau buscará sumar, además, a un consejo consultivo que anunciará próximamente. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE Este viernes en la noche, incluso, lideró un operativo policial masivo que movilizó más de 5.500 funcionarios de Carabineros y de la PDI en terreno para hacer múltiples fiscalizaciones.Por su estilo ejecutivo, institucional y exigente, como buen ingeniero, la instalación del nuevo ministro no ha pasado desapercibida en el ministerio. Más aún cuando la nueva autoridad arribó con su círculo más cercano mientras era ministro de Obras Públicas, equipo que lo acompaña desde el inicio de su carrera como intendente en la Región del Ñuble y que ahora apoya la conversión de Arrau desde el hombre encargado de traer inversión a encargarse de combatir los delitos y el crimen organizado.La revisión interna“Todos los cargos están siendo revisados”. Esa es la opinión que más se repite por estos días en el Ministerio de Seguridad, ya que tras la llegada del nuevo titular de la cartera, los equipos de trabajo también han visto cambios. Los primeros damnificados fueron los asesores del “círculo de hierro” de la exministra Trinidad Steinert, cuyo equipo dejó el ministerio esta semana tras la abrupta salida de la exfiscal. Las remociones incluyeron al exjefe de gabinete de Steinert, Francisco Chambi, al exjefe de comunicaciones Iván Pereira, a la exjefa de avanzada Francisca Contreras, a la abogada Catalina Salas y al abogado Mauricio Fernández, quien había llegado a Seguridad como uno de los refuerzos de la removida ministra. A ese grupo se sumó Darío Paya, asesor político de la exministra, quien no fue desvinculado, sino que sólo dejó su cargo ad honorem. Nicole Acuña, exjefa de asesores de Steinert, por su parte, presentó su renuncia. JONNATHAN OYARZUN/ATON CHILE Pero los cambios de los equipos podrían continuar al interior de Teatinos 220. Según fuentes de gobierno, apenas llegó el ministro Arrau comenzó a reunirse con todos los jefes de áreas del ministerio -y sus subsecretarías- para conocer su trabajo. Quienes conocen de ese proceso explican que el nuevo titular de Seguridad está realizando dicho trabajo para evaluar todos los cargos directivos que actualmente se desempeñan en las diferentes áreas del ministerio, grupo en el que se incluyen todos los exfuncionarios de las policías y Fuerzas Armadas (FF.AA.) que fichó Steinert para sumar a esas funciones. Ministerio de Seguridad Además de ellos, otro grupo que está en análisis respecto de su continuidad es el denominado “escuadrón” de jóvenes abogados que Steinert sumó a su gabinete para tramitar las causas penales en las que el ministerio es querellante. Todas las revisiones realizadas por Arrau y su equipo podrían derivar en más cambios. Por lo mismo, fuentes del Ejecutivo comentan que en el Ministerio de Seguridad no se descartan más desvinculaciones en los próximos días. Subsecretarios en dudaLa revisión del ministerio, afirma una fuente de La Tercera, se está haciendo hasta el más alto nivel institucional, ya que el nuevo ministro cuenta con la venia del mandatario para realizar los cambios que estime necesarios a nivel de subsecretarías. Por eso la revisión que está haciendo Arrau implica necesariamente evaluar el trabajo, y la continuidad, de los subsecretarios de Seguridad Pública, Andrés Jouannet, y la subsecretaria de Prevención del Delito (SPD), Ana Victoria Quintana (Libertaria). Hasta ahora, la continuidad de ambos subsecretarios no está confirmada y se mantiene en suspenso, ya que aún no se ha descartado ningún escenario y cualquier cambio de piezas ocurriría después de la Cuenta Pública. Si bien en un comienzo se afirmó que Quintana era la autoridad que corría el mayor riesgo de remoción por su evaluación y cercanía con Steinert -algo que es descartado desde su entorno, quienes afirman que la subsecretaria está bien evaluada y respaldada-, ahora también se ha puesto sobre la mesa la posibilidad de remover a Jouannet, descabezando así las dos subsecretarías. Las dudas respecto a la continuidad de Jouannet y Quintana han ascendido a tal nivel, que al interior del oficialismo ya han comenzado a circular nombres como posibles sucesores. En Prevención del Delito, uno de los nombres que asoman con mayor fuerza para reemplazar a la subsecretaria en caso de ser removida es el actual delegado presidencial de la Región del Ñuble, Diego Sepúlveda, quien, además, es exjefe de gabinete de Arrau en la intendencia de dicha zona. Matias Torres B. En el caso de Jouannet, por ahora, circulan dos nombres en caso de ser reemplazado en la Subsecretaría de Seguridad Pública. Una de las opciones, comentan fuentes del oficialismo, sería el actual subsecretario de Justicia, Luis Silva, quien hasta ahora ha encabezado -junto a Jouannet- el traspaso de Gendarmería desde Justicia a Seguridad. El conocimiento adquirido en temas penitenciarios, el ruido que ha generado al interior del gabinete del ministro de Justicia, Fernando Rabat, y su cercanía con el Partido Republicano lo pusieron en la mira de Arrau como una carta para reforzar su equipo y así asumir con rapidez el traspaso de Gendarmería y el despliegue del ambicioso plan carcelario del gobierno.El otro candidato ante un posible cambio en la Subsecretaría de Seguridad Pública es el asesor político estratégico del Ministerio de Defensa, Francisco Alcorta, quien integra el gabinete del ministro, Fernando Barros. Alcorta, nombre cercano al exsubsecretario Rodrigo Ubilla, ha tenido gran protagonismo en la cartera, sin embargo, fuentes del Congreso comentan que no cuenta con buenas relaciones en el Parlamento.¿Nuevo diseño? El análisis de la nueva autoridad de gobierno, además de revisar cargos, también implica evaluar el actual diseño interno que tiene el Ministerio de Seguridad. Por lo mismo, según fuentes del Ejecutivo, el ministro Arrau también se encontraría evaluando la distribución que tiene la cartera, no descartándose -por ahora- reformulaciones. Lo anterior, porque en el nuevo equipo de Seguridad se buscarían simplificar las áreas que componen el ministerio. Actualmente, grafica una fuente, la Subsecretaría de Seguridad Pública tiene cinco divisiones, 12 departamentos y 33 unidades. En el caso de Prevención del Delito, por su parte, tiene seis divisiones, 13 departamentos y 40 unidades. Dedvi Missene Además del número, también se apunta a que muchas de estas áreas podrían coincidir, en parte, en los mismos objetivos. Aquello sigue la línea de lo que ya había iniciado Steinert, quien desarmó la Unidad Estratégica, argumentando -ante las críticas- que dicha repartición realizaba el mismo análisis de datos criminológicos que otras divisiones. Si bien aún no se define el futuro de dicha repartición, ante un posible rebaraje, su trabajo sí quedará radicado en algún área del ministerio ante la necesidad de emitir datos importantes para el análisis criminal.
Arrau comienza revisión total del ministerio y mantiene en suspenso a sus dos subsecretarios - La Tercera
El nuevo ministro llegó a la cartera de Seguridad Pública con la intención de evaluar todo el diseño orgánico de la institución. Además de desvincular al círculo de hierro de Steinert, el ingeniero está analizando la continuidad de Andrés Jouannet y Ana Victoria Quintana. Un ajuste de piezas a ese nivel podría ocurrir después de la Cuenta Pública y ya se barajan posibles reemplazos.







