Nokia, antiguo líder mundial de la telefonía móvil, está resurgiendo de sus cenizas gracias a la creciente demanda de redes ópticas para nutrir los centros de datos y la inteligencia artificial (IA), cuyo auge ha devuelto a la compañía finlandesa a la primera línea del mercado tecnológico global.Las acciones de Nokia se han revalorizado un 124 % en lo que va de año y un 163 % en los últimos doce meses, lo que la vuelve a situar como la empresa cotizada más valiosa de Finlandia -un puesto que no ocupaba desde hace 15 años-, con una capitalización bursátil de 71.720 millones de euros.
Este ascenso refleja la confianza de los inversores en la nueva estrategia a largo plazo de la compañía, centrada en potenciar su división de infraestructuras de red para convertirse en uno de los mayores suministradores mundiales de fibra óptica, redes IP y enrutadores, claves para los centros de datos, la computación en la nube y la IA.
En el primer trimestre del año, su negocio de redes para la IA y servicios en la nube (AI Cloud) aumentó un 49 % su facturación interanual, hasta los 350 millones de euros, y aportó el 8 % de las ventas totales de la compañía -el doble que el primer trimestre de 2025-, además de recibir pedidos por valor de 1.000 millones de euros.












