En una época en que el oficialismo, como la humedad, intenta meterse a la fuerza y regular (aún sin éxito) el contenido informativo de los medios, viene muy a cuento los cambios que están sucediendo.Es un hecho que el periodismo actual busca adaptarse a la era de los creadores digitales.Hoy millones de personas, sobre todo los más jóvenes, ya no se informan primero en los medios tradicionales, sino en TikTok, Instagram o YouTube.Ante ese escenario, medios internacionales buscan reinventarse para no perder relevancia.Un análisis publicado por Reuters Institute y la Universidad de Oxford explica cómo la cadena alemana Deutsche Welle (DW) decidió transformar parte de su estrategia digital, convirtiendo a sus periodistas en creadores de contenido. El motivo detrás del cambio es sencillo: ya no basta con que un medio publique información correcta; también necesita encontrar nuevas formas de explicarla y acercarla a la vida cotidiana de la audiencia.Johanna Rüdiger, quien ahora coordina el área de talentos digitales y creadores de contenido de DW, explicó que el medio busca que sus periodistas construyan comunidades y una relación más cercana con las audiencias. La gente ya no quiere únicamente datos o declaraciones; quiere saber por qué una decisión política importa o qué impacto tendrá en su vida diaria.El reto principal es encontrar equilibrio entre cercanía y valores periodísticos. A diferencia de muchos creadores independientes, que suelen mezclar activismo y opiniones personales con información, en DW, asegura, se busca mantener neutralidad e imparcialidad. La apuesta no es fijar una postura, sino explicar mejor las noticias y hacerlas más entendibles. Rüdiger explicó que, en un mundo donde la IA y las fake news son cada vez más difíciles de distinguir, generar confianza en un creador de contenido es parte de la batalla, pues en lugar de buscar una noticia, las personas ven si su influencer de cabecera ha hablado sobre el tema.La tendencia ya se replica en otros medios internacionales. The Washington Post impulsó contenido en TikTok con Dave Jorgenson; Sophia Smith Galer construyó una audiencia propia durante su paso por BBC y Vice Media; y compañías como CNN, Daily Mail y The Guardian desarrollan proyectos centrados en figuras digitales y periodistas con comunidades propias.También hay una razón estratégica detrás de este modelo: depender menos de los algoritmos. Si la audiencia confía en un periodista específico, probablemente lo seguirá. Por eso, esta transformación ya no parece una moda temporal, sino una adaptación profunda a la nueva forma en que circula la información.Ante esto, el reto para los medios de comunicación será mantener su credibilidad mientras intentan hablar el lenguaje de internet. Porque en un entorno saturado de opiniones, desinformación y contenido inmediato, el valor del periodismo seguirá estando en ofrecer contexto, verificación y claridad, aunque ahora tenga que hacerlo frente a una cámara vertical y en menos de un minuto.Como todo lo nuevo, implica riesgos, pero abre una oportunidad para quien sepa adaptarse.El nuevo futuro ya está aquí y quien lo acepte, lo adopte y lo lidere, sobrevivirá. Sobre todo, en estos tiempos en que la medianía y la irreflexión campean y los estándares de calidad no parecen una aspiración general.Monitor republicanoEste viernes cumplí 48 años en el oficio periodístico. Parece que fue ayer. Los mejores tiempos son los que están por venir.anarciae@gmail.com
¿Benditas redes?, escribe Amador Narcia
En una época en que el oficialismo, como la humedad, intenta meterse a la fuerza y regular (aún sin éxito) el contenido informativo de los medios, viene muy a cuento los cambios que están sucediendo.Es un hecho que el periodismo actual busca adaptarse a la era de los creadores digitales.Hoy millones de personas, sobre todo los más jóvenes, ya no se informan primero en los medios tradicionales, sino en TikTok, Instagram o YouTube.Ante ese escenario, medios internacionales buscan reinventarse para no perder relevancia.Un análisis publicado por Reuters Institute y la Universidad de Oxford explica cómo la cadena alemana Deutsche Welle (DW) decidió transformar parte de su estrategia digital, convirtiendo a sus periodistas en creadores de contenido. El motivo detrás del cambio es sencillo: ya no basta con que un medio publique información correcta; también necesita encontrar nuevas formas de explicarla y acercarla a la vida cotidiana de la audiencia.Johanna Rüdiger, quien ahora coordina el área de talentos digitales y creadores de contenido de DW, explicó que el medio busca que sus periodistas construyan comunidades y una relación más cercana con las audiencias. La gente ya no quiere únicamente datos o declaraciones; quiere saber por qué una decisión política importa o qué impacto tendrá en su vida diaria.El reto principal es encontrar equilibrio entre cercanía y valores periodísticos. A diferencia de muchos creadores independientes, que suelen mezclar activismo y opiniones personales con información, en DW, asegura, se busca mantener neutralidad e imparcialidad. La apuesta no es fijar una postura, sino explicar mejor las noticias y hacerlas más entendibles. Rüdiger explicó que, en un mundo donde la IA y las fake news son cada vez más difíciles de distinguir, generar confianza en un creador de contenido es parte de la batalla, pues en lugar de buscar una noticia, las personas ven si su influencer de cabecera ha hablado sobre el tema.La tendencia ya se replica en otros medios internacionales. The Washington Post impulsó contenido en TikTok con Dave Jorgenson; Sophia Smith Galer construyó una audiencia propia durante su paso por BBC y Vice Media; y compañías como CNN, Daily Mail y The Guardian desarrollan proyectos centrados en figuras digitales y periodistas con comunidades propias.También hay una razón estratégica detrás de este modelo: depender menos de los algoritmos. Si la audiencia confía en un periodista específico, probablemente lo seguirá. Por eso, esta transformación ya no parece una moda temporal, sino una adaptación profunda a la nueva forma en que circula la información.Ante esto, el reto para los medios de comunicación será mantener su credibilidad mientras intentan hablar el lenguaje de internet. Porque en un entorno saturado de opiniones, desinformación y contenido inmediato, el valor del periodismo seguirá estando en ofrecer contexto, verificación y claridad, aunque ahora tenga que hacerlo frente a una cámara vertical y en menos de un minuto.Como todo lo nuevo, implica riesgos, pero abre una oportunidad para quien sepa adaptarse.El nuevo futuro ya está aquí y quien lo acepte, lo adopte y lo lidere, sobrevivirá. Sobre todo, en estos tiempos en que la medianía y la irreflexión campean y los estándares de calidad no parecen una aspiración general.Monitor republicanoEste viernes cumplí 48 años en el oficio periodístico. Parece que fue ayer. Los mejores tiempos son los que están por venir.anarciae@gmail.com









