Juan Manuel Fernández Alves *

Hoy 01:55

Cada mañana, más de 4 millones de chicos y chicas entran a una escuela secundaria en Argentina. Detrás de cada uno de ellos hay familias que depositan en docentes y directivos no solo la tarea de enseñar, sino también la de acompañar, orientar y cuidar. Sin embargo, al momento de discutir qué cambios necesita la escuela secundaria, la mirada de quienes sostienen todos los días la vida escolar no siempre ocupa el lugar que debería. Esto no implica que las políticas educativas deban definirse únicamente desde la experiencia docente, pero sí reconocer que la escucha y el diálogo son condiciones indispensables para cualquier proyecto de mejora. Porque después serán esos mismos equipos educativos quienes tendrán la responsabilidad de implementar las transformaciones dentro de las aulas. Con ese objetivo, desde Asociación Conciencia y el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA realizamos el informe “Repensar la escuela secundaria: problemas, resistencias y reformas posibles desde la mirada de docentes y directivos”, una investigación nacional que relevó la opinión de más de 1.100 educadores de unas 750 escuelas secundarias de todo el país. Los resultados muestran tendencias muy claras. La principal preocupación es la desmotivación estudiantil. Más de 8 de cada 10 docentes y directivos consideran que la falta de interés de los estudiantes representa un problema importante y casi 6 de cada 10 la identifican como uno de los desafíos más graves de la secundaria actual.