El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció este viernes que se había alcanzado un preacuerdo con Irán y que el texto estaba pendiente de su visto bueno. Horas después, Teherán negó que el documento fuera el definitivo, acusó a Trump de querer arrogarse una victoria ficticia y añadió que el visto bueno que faltaba era el suyo. Mientras ambas partes negocian, el estrecho de Ormuz lleva tres meses bloqueado y el coste para el comercio mundial no para de crecer.
El tamaño del bloqueo. Antes de la guerra, el 20% de los hidrocarburos mundiales cruzaba Ormuz.
Los barcos se deterioran mientras esperan. Ocho semanas en aguas a 30ºC han cubierto los cascos de crustáceos y algas hasta en un 40%, reduciendo su velocidad y disparando el consumo de combustible. La temporada de tormentas de arena agrava el problema.
Solo Irán decide quién pasa. De los 53 portacontenedores monitorizados, apenas 9 han logrado escapar y 2 han sido capturados. Según fuentes del sector, pagar un peaje a la Guardia Revolucionaria es prácticamente la única salida.
El mercado resiste, pero el sector espera. Las tarifas de flete se mantienen estables pese a la crisis. Cincuenta superpetroleros aguardan fuera del estrecho listos para entrar en cuanto se abra el paso.
















