Estados Unidos e Irán acordaron un principio de pacto para reducir y seguir negociando sobre la guerra en Oriente Medio, y poner fin al bloqueo iraní del estrecho de Ormuz.Así lo explicó un alto funcionario estadounidense al The New York Times, aunque algunos de los asuntos más delicados aún no se habían resuelto y no se confiaba en que se finiquitaran este domingo. Sí está claro que no hay cambio de régimen.Ya se sabe que con esta administración en Washington el significado de las palabras es variable. En el caso de Donald Trump, todavía mucho más.El sábado emitió un comunicado en el que dio por hecho el pacto con Irán al tiempo que garantizó la reapertura del estrecho de Ormuz. Prometió un anunciarán “en breve”.“Las negociaciones están avanzando de manera ordenada y constructiva, y he informado a mis representantes que no se apresuren a llegar a un acuerdo puesto que el tiempo está de nuestra parte”, matizó este domingo el presidente de Estados Unidos con un tono más cauto, sobre todo por las críticas generadas entre halcones republicanos y que compararon lo que transcendía con el denostado pacto, desde su visión, que firmó el presidente Obama.“Si hago un pacto con Irán, será bueno y adecuado, no como el de Obama”, replicó Trump ante las críticas. “Aún no se ha acabado de negociar, así que no escuchéis a los perdedores que son críticos con algo que desconocen. Y no hago malos acuerdos”, subrayóLa cuestión nuclear, resumida en que Irán renuncie y sea vetado para lograr la bomba atómica, parece quedar sin resolver del todo por ahora, salvo promesas, a la espera de más negociaciones. Aunque nadie duda de que Trump cantará victoria, evitar el enriquecimiento de uranio ha sido la única justificación permanente en la agenda de la Casa Blanca para un conflicto bélico que se acerca a los tres meses (con seis semanas de alto el fuego), 6.000 muertos y un duro golpe a la economía global. En definitiva, el éxito es desbloquear Ormuz, que estaba abierto cuando EE.UU. e Israel lanzaron esta guerra.En esa situación de espera se mantuvo la esperanza de sentar las bases para una paz duradera. “Algunas noticias llegarán pronto”, recalcó Marco Rubio, secretario de Estado. Solo faltaban flecos, matizóEl pacto incluye abrir el estrecho sin peajes, concesiones al petróleo iraní y 60 días para tratar el asunto nuclearSegún avanzó Axios, el pacto consiste en una extensión de 60 días del alto el fuego con alivio para la economía mundial y la iraní en concreto, gracias a la reapertura del estrecho de Ormuz sin peajes y de los puertos iraníes, la concesión de exenciones de sanciones para el petróleo iraní y margen para negociaciones más detalladas sobre los asuntos nucleares.Funcionarios de EE.UU. señalaron a ese medio que “Irán dio a la Casa Blanca, a través de los mediadores, compromisos verbales sobre el alcance de las concesiones que está dispuesto a hacer respecto a la suspensión del enriquecimiento de uranio.El acuerdo también pondría fin a la guerra relacionada de Israel en el Líbano,. asunto sobre el que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, “expresó preocupación” a Trump.En su red social, Trump amplificó un mensaje atribuido a su homólogo iraní Massoud Pezeshkian en el que indicaba que “estamos listos para asegurar al mundo que no perseguimos el arma nuclear”.Que Trump se hiciera eco de este mensaje reforzó la idea del pacto marco, aunque aún había una confirmación iraní oficial.Aunque, entre otros, EE. UU. e Israel mataron al ayatolá Ali Khamenei, el régimen autocrático de Teherán sigue en el poder, y más represivo que antes, si cabe. Esto no quiere decir que tras la devastación vaya a salir más fuerte. Pero un Irán envalentonado también está presentando de antemano el memorando como una victoria.El primero en emitir un comunicado fue Netanyahu, quien señaló que había hablado con Trump sobre lo que describió como un memorando de entendimiento para “reabrir el estrecho de Ormuz y las próximas negociaciones de un acuerdo final sobre el programa nuclear de Irán”. El dirigente israelí confesó que ambos líderes coincidieron en que cualquier pacto debe obligar a Irán a desmantelar sus instalaciones nucleares.Si los negociadores logran un acuerdo para reabrir el estrecho de Ormuz al tráfico sin peajes, eso eliminaría un importante problema creado por Trump, cuyas perspectivas políticas internas se han visto perjudicadas por el aumento vertiginoso de los precios de la gasolina y otras consecuencias económicas derivadas de la guerra y el bloqueo. Que el conflicto alcance los objetivos declarados por Trump dependería en gran medida del resultado de futuras conversaciones nucleares.El presidente iraní dice que “estamos listos para asegurar al mundo que no buscamos el arma nuclear”Hay que observar si las restricciones superan las del acuerdo de Obama del que Trump se retiró. Mike Pompeo, exsecretario de Estado en el primer mandato de Trump, recibió una dura respuesta de la Casa Blanca –“no tiene ni idea de que habla”– porque consideró que era tan malo como el que firmó Obama en el 2015.“Este acuerdo carece de sentido y está llamado al fracaso”, replicó el senador republicano Thom Tillis. “Todo lo logrado con la operación Furia Operación Furia habrá sido en vano!”, terció Roger Wicker, otro senador conservador. Su compañero Lindsey Graham, intimo de Trump, dijo que el conflicto regional se intensificaría si un acuerdo “permite que el régimen sobreviva y se vuelva más poderoso con el tiempo”. Su colega Ted Cruz, entusiasta del ataque a Irán, calificó de desastre un pacto así con el país que “canta muerte a América”.