Tras expandirse por Venezuela, Colombia, M�xico, Brasil, Argentina y Estados Unidos (donde bajo la administraci�n de Donald Trump fueron calificados como �organizaci�n terrorista extranjera�), el Tren de Aragua lucha por implantarse en Espa�a mediante el tr�fico de drogas, robos y extorsiones. La �ltima muestra de ese intento de asentamiento la ha destapado la Polic�a Nacional con la detenci�n de seis presuntos integrantes de la organizaci�n, acusados de formar parte de una estructura especializada en asaltos violentos a viviendas y apartamentos tur�sticos de lujo en Madrid y otras localidades.La investigaci�n sit�a entre sus v�ctimas al empresario �lvaro Romillo, conocido como CryptoSpain y socio de Alvise P�rez, que en agosto de 2025 fue asaltado en su vivienda de una urbanizaci�n privada de San Sebasti�n de los Reyes. Cinco hombres armados irrumpieron de madrugada en la casa, le maniataron junto a su pareja con bridas y cinta adhesiva y les obligaron a realizar transferencias de criptomonedas mientras registraban la vivienda en busca de relojes, joyas y dinero.Aquel golpe fue el origen de una investigaci�n que ahora ha permitido desarticular una c�lula presuntamente vinculada al Tren de Aragua. Seg�n la Polic�a, los detenidos no actuaban como delincuentes improvisados. Los investigadores describen una organizaci�n estructurada, con reparto de funciones y planificaci�n previa.�Hab�an preparado un comando de asalto perfectamente establecido�, explic� uno de los responsables policiales del caso. Seg�n detall�, mientras parte del grupo acced�a a las viviendas y reduc�a a las v�ctimas, otros miembros permanec�an en el exterior vigilando posibles movimientos policiales y asegurando la huida. �Estaban controlando en todo momento la posible llegada de fuerzas y cuerpos de seguridad para garantizar el �xito�, se�al�.Los agentes sostienen que los asaltantes pod�an permanecer hasta cinco horas dentro de una vivienda. Durante ese tiempo, las v�ctimas eran inmovilizadas, amenazadas y obligadas a entregar dinero, joyas o claves de acceso a sus cuentas. �Asum�an un riesgo importante, para lo cual necesitaban tener controladas todas las posibilidades de que llegasen las fuerzas y cuerpos de seguridad�, explic� el mando policial.La investigaci�n ha permitido atribuir al grupo al menos tres robos violentos. En dos de ellos, las v�ctimas permanecieron amordazadas y atadas de pies y manos durante horas. En un tercer asalto, cometido en un apartamento tur�stico, uno de los autores lleg� a disparar a la v�ctima en el rostro despu�s de que esta opusiera resistencia. El hombre sufri� lesiones de gravedad y estuvo en riesgo real de perder la vida.La Polic�a tambi�n destaca el material utilizado por el grupo: armas de fuego, inhibidores de frecuencia, placas de matr�cula falsificadas y elementos destinados a ocultar la identidad de los asaltantes. �Se toman sus actuaciones con cierta seriedad y siempre tratan de obtener ventaja con respecto a sus posibles v�ctimas y sobre todo con respecto a las fuerzas y cuerpos de seguridad�, explic� el responsable policial. Preguntado directamente sobre si pod�an considerarse profesionales, respondi� con una sola palabra: �S��.La operaci�n supone un nuevo cap�tulo en la batalla de las fuerzas de seguridad contra una organizaci�n criminal nacida a miles de kil�metros de Espa�a, en la prisi�n venezolana de Tocor�n.Aquella c�rcel, situada en el estado de Aragua, se convirti� durante a�os en el aut�ntico cuartel general del grupo. Cuando las autoridades venezolanas recuperaron el control del penal en septiembre de 2023, descubrieron unas instalaciones que parec�an m�s propias de una urbanizaci�n privada que de una prisi�n. Dentro hab�a una piscina al aire libre, una discoteca llamada Tokio, restaurantes, bares, un parque infantil, un zool�gico con animales ex�ticos, casas de apuestas, tiendas, un campo de b�isbol y cajeros autom�ticos. En su interior se celebraban conciertos, ferias, rifas y peleas de gallos. Algunos presos se desplazaban por el penal en motos de alta cilindrada, resultaba habitual ver a internos pasear con fusiles de asalto y cuando el ej�rcito logr� retomar el control hallaron un arsenal de armas de guerra con ametralladoras pesadas, granadas y lanzacohetes. Las investigaciones posteriores revelaron adem�s la existencia de t�neles que permit�an a determinados miembros de la organizaci�n entrar y salir del recinto con libertad.Desde esa base, el Tren de Aragua se expandi� por buena parte del continente americano hasta convertirse en una de las organizaciones criminales m�s conocidas de la regi�n.Espa�a apareci� en su radar hace ya dos a�os. En 2024, la Polic�a Nacional detuvo a 13 presuntos integrantes de la que fue considerada la primera c�lula asentada en territorio espa�ol. Entre ellos figuraba el hermano de H�ctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Ni�o Guerrero, l�der hist�rico de la organizaci�n. Aquella operaci�n permiti� desmantelar dos laboratorios dedicados a la fabricaci�n de tusi y destap� una estructura dedicada al tr�fico de drogas con presencia en varias provincias espa�olas.La presi�n policial sobre el Tren de Aragua en Espa�a no es nueva. En los �ltimos dos a�os, las fuerzas de seguridad han asestado al menos dos golpes relevantes contra la organizaci�n. El m�s reciente se produjo el pasado jueves en Madrid, donde agentes de la Polic�a Nacional arrestaron a Luis Jos� R. R., alias Mamera, de 30 a�os, considerado por las autoridades peruanas uno de los principales responsables de Los Gallegos, una de las facciones m�s violentas vinculadas a la banda venezolana. Sobre �l pesaba una notificaci�n roja de Interpol por presuntos delitos de organizaci�n criminal, homicidio, extorsi�n y tr�fico de drogas cometidos en Per�. La detenci�n confirm� que miembros destacados de la estructura criminal han tratado de utilizar Espa�a como refugio mientras la organizaci�n expande su actividad fuera de Am�rica Latina.