Lula defendió públicamente la integridad profesional de Jorge Messias tras el rechazo del Senado (Europa Press)El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva insistirá con Jorge Messias como candidato al Supremo Tribunal Federal (STF), pese a que el Senado rechazó su nominación el 29 de abril. El presidente sostuvo que la negativa respondió a razones políticas y no a la idoneidad del postulante, y afirmó que volverá a remitir su nombre para cubrir la vacante en la máxima corte.“Perdí la nominación de mi magistrado de la Corte Suprema, y ​​me entristeció porque no fue derrotado por incompetencia legal, pues es uno de los mejores abogados de este país; no fue derrotado por tener antecedentes penales, pues es uno de los hombres más íntegros de este país. Fue derrotado por razones puramente políticas. ¿Y qué pasará, senadores? Voy a enviar al Mesías de nuevo", declaró.PUBLICIDADDurante un acto público en Laranjeiras, donde inauguró una planta de fertilizantes, Lula ratificó su determinación de insistir con el nombramiento de Messias. El mandatario atribuyó el resultado en la Cámara alta a un alineamiento político adverso y no a la trayectoria del candidato.La derrota de Jorge Messias se definió por una votación de 42 sufragios en contra y 34 a favor, pese a que la Comisión de Constitución, Justicia y Ciudadanía ya lo había aprobado previamente. La votación, articulada por el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, reflejó tensiones políticas y rivalidades internas.PUBLICIDADJorge Messias se convirtió en el primer candidato al Supremo rechazado por el Senado en más de un siglo (Reuters)Desde el inicio, la nominación encontró resistencias, sobre todo en el entorno de Alcolumbre. En ese espacio impulsaron la candidatura del senador Rodrigo Pacheco, expresidente del Senado y figura de peso en el Congreso.Lula reiteró que no existieron objeciones a la integridad o la competencia jurídica del candidato. También transmitió a sus allegados que no piensa ceder a presiones del Congreso y que mantiene la convicción de haber realizado la mejor elección para ocupar la vacante en el Supremo.PUBLICIDADEl mandatario remarcó la necesidad de diálogo con todos los sectores políticos para avanzar con los proyectos de su gobierno (Europa Press)La relación entre el Ejecutivo y el Legislativo se mantuvo tirante. Lula tardó cinco meses en impulsar la votación en el Senado, con la intención de ganar tiempo y negociar apoyos, pero la estrategia no prosperó. Ahora el mandatario de 80 años dirige sus energías tanto a consolidar su administración como a preparar el terreno para las elecciones que se aproximan en Brasil.“Es importante no confundir la competencia electoral con la gobernanza. En la gobernanza necesito amigos, amigos a medias y enemigos. Cuando el proyecto beneficia a Brasil, no me avergüenza hablar con ningún político”, dijo Lula.PUBLICIDADEn el mismo acto público, el presidente pidió respeto para el senador Laércio Oliveira, que recibió abucheos en el evento. Además, recordó que el Partido de los Trabajadores (PT) es minoría en el Congreso y que esa realidad obliga al Gobierno a dialogar con todas las fuerzas políticas para avanzar con su agenda.Por otro lado, Lula respondió de manera directa a la decisión del gobierno de Donald Trump de clasificar como terroristas al Comando Vermelho (CV) y al Primeiro Comando da Capital (PCC), dos de las principales bandas criminales brasileñas. PUBLICIDAD“Brasil rechaza cualquier forma de injerencia externa en sus asuntos internos. Quienes definen cómo se clasifica y se combate la delincuencia dentro de Brasil son los brasileños, con sus instituciones, sus leyes y sus fuerzas de seguridad. No jueguen con la soberanía de este país, no jueguen con nuestra democracia”, mencionó en un comunicado.(Con información de CNN Brasil y EFE)