Después de seis años cerrado, el público general podrá visitar a partir de mañana la hacienda La Noria, donde la mecenas Dolores Olmedo dejó su colección de pinturas de Diego Rivera y Frida Kahlo, así como su colección de piezas prehispánicas. Se podrá visitar de nuevo la casa de Olmedo, construída en la década de los 80 y que “está tal cual a ella le gustaba”, dijo la guía del museo Nora Sánchez. En este espacio se conservan su característica sala azul, sus cuernos de marfil tallados, sus candelabros que originalmente eran una vajilla de Murano y múltiples fotografías de la vida de Olmedo, como viajes o junto a los políticos que la acompañaron en su trayectoria –fue una destacada empresaria en el campo de la construcción–. El público también podrá ver su habitación, donde el guinda es un color dominante, y un peluche de sapo es un indicio de la estrecha relación que sostuvo con Diego Rivera, quien solía autorretratarse como un sapo.Foto: Ricardo Mejía/EL UNIVERSAL.El recorrido continúa con la exhibición de obras de Diego Rivera, titulada “Diego Rivera de Europa a Acapulco”, que está acomodada en orden cronológico. En este espacio se podrán ver distintas facetas de la obra de Rivera, como su obra más temprana –un retrato de su madre que hizo a los 10 años e hizo que la mujer exclamara “mi hijo no me quiere”--, su periodo cubista, sus estancias en Acapulco, Nueva York y Moscú, o la última pintura que hizo, una naturaleza muerta llamada “Las sandías”, hecha en 1957. En otras dos salas se podrá ver “Frida Kahlo en dos tiempos”, donde se muestran pinturas clave de la artista como “El Camión”, “Retrato de Luther Burbank”, “La Máscara (de la locura)”, “Hospital Henry Ford”, “Unos cuantos piquetitos” y “La columna rota”. Recorrido de prensa por el museo Dolores Olmedo en la alcaldia Xochimilco. Foto: Carlos Mejía/EL UNIVERSAL.Lee también “Amaré a Diego aún después de muerta”: así fue la relación de Dolores Olmedo y Diego RiveraDurante los años de cierre, explica Sánchez a este diario, se hicieron modificaciones como retirar la alfombra de las salas, limpieza y colocación de acrílicos de museo a todas las obras. En el comunicado de prensa también se detalla que se hizo mantenimiento en pisos, herrerías, jardínes, se reemplazó la señalética, se impermeabilizó, se construyeron pozos de absorción y remodelaron áreas como la taquilla y la bodega. También se catalogó la colección, la biblioteca y los archivos personales de Olmedo; el Instituto de Investigaciones Estéticas realizó un estudio de pigmentos en la obra de Rivera, mientras que INAH INBAL actualizó dictámenes de conservación. Foto: Ricardo Mejía/EL UNIVERSAL.Hay cosas que no han cambiado, como que pavorreales y xoloitzcuintles siguen habitando en el museo, pero también hay novedades como las exposiciones temporales “El ritual de la pelota”, con piezas de cartonería artesanal y fotografías de Santiago Arau, pues la reapertura del museo forma parte del programa cultural del Mundial de Futbol 2026. El museo abre de martes a domingo, de 10 a 18 horas. La venta de boletos es principalmente en el sitio web museodoloresolmedo.org.mx, aunque también habrá boletos limitados en taquilla. El costo de entrada es de 162 pesos para nacionales, 70 para habitantes de Xochimilco, menores de 12 años, tercera edad, estudiantes y profesores, y 432 pesos para extranjeros. Foto: Ricardo Mejía/EL UNIVERSAL.Lee también Congreso por los 200 años de la caricatura en México reflexionará sobre la censura y los desafíos digitalesDurante el recorrido de prensa, el museo no abordó el tema sobre si se canceló de forma definitiva el traslado de las colecciones de arte a Parque Aztlán, en Chapultepec, como se anunció en el verano de 2021. La decisión resultó en una polémica por ir en contra de la voluntad de Olmedo, señalada en el fideicomiso de creación del museo, y reprobada por los habitantes de Xochimilco, quienes protestaron en diversas ocasiones para conservar el museo en su alcaldía. Foto: Ricardo Mejía/EL UNIVERSAL.