El reciente desembolso del Fondo Monetario Internacional volvió a poner el foco sobre la relación entre el organismo y el Gobierno argentino. Para Jorge Carrera, economista, exdirector del Banco Central y profesor de la Universidad Nacional de La Plata ,detrás de la aprobación del préstamo existe un fuerte respaldo político, aunque también señales de advertencia que comienzan a aparecer en los informes técnicos.
"Cuando uno lee el informe se nota un fuerte apoyo político, pero también se nota, sutilmente, una serie de reclamos respecto al funcionamiento del programa en el caso de Argentina", afirmó.
El economista consideró que la demora en la revisión dejó en evidencia algunas preocupaciones del organismo internacional. Entre ellas, destacó la falta de acumulación de reservas y la estrategia cambiaria aplicada durante los primeros meses del acuerdo.
"El Fondo Monetario le da una prioridad muy grande a la estabilidad externa y a la acumulación de reservas", explicó. En ese sentido, cuestionó que el Gobierno haya postergado las compras de divisas en busca de mantener un tipo de cambio por debajo de determinados niveles. "Quiso que el tipo de cambio fuera por debajo de 1.000 y solamente en ese caso iban a comprar. Obviamente, una idea que fracasó", sostuvo.










