La aprobación de la segunda revisión del acuerdo entre Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) reabrió el debate entre economistas sobre cuál sería el escenario más delicado para la economía local ante una eventual crisis financiera: un incumplimiento del Banco Central o un default del Tesoro.
El FMI aprobó la segunda revisión y destraba US$ 1.000 millones
Aunque los analistas consultados descartaron un escenario inminente de cesación de pagos, sí coincidieron en que ambos riesgos tienen impactos diferentes y están fuertemente conectados por la dinámica de las reservas internacionales.
El Directorio Ejecutivo del FMI aprobó este jueves 21 de mayo la revisión del programa bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF), lo que habilitó un desembolso inmediato de aproximadamente US$ 1.000 millones y elevó los giros totales a unos US$ 15.800 millones desde la firma del acuerdo.
En su evaluación formal, el organismo aseguró que la implementación del programa “se ha mantenido sólida” pese a un contexto más desafiante. Sin embargo, también marcó que “no se cumplió la meta cuantitativa de acumulación de reservas internacionales netas (RIN) de finales de diciembre”, aunque destacó las medidas adoptadas por el Banco Central y el Ministerio de Economía para acercarse a los objetivos y reducir el riesgo país.













