Por Juan David Mosos |
Redacción Deportes (EFE).- Hace cinco décadas que en la Copa Mundial no despunta un artillero capaz de anotar nueve o más goles en un solo torneo, una proeza en la que el francés Just Fontaine reclamó un primer lugar que permanece intacto gracias a sus 13 tantos en Suecia 1958.
El ariete de la selección de Francia firmó aquella marca en apenas seis compromisos disputados. Su efectividad frente al arco rival fue devastadora, promediando más de dos anotaciones por partido a lo largo de toda la competición escandinava.
La obra cumbre de Fontaine en ese certamen cobró vida en el partido de consolación por el tercer puesto ante Alemania, equipo al que el delantero galo asestó un impresionante póker de goles para sellar el definitivo 13 en su cuenta personal.
Fotografía de archivo del delantero francés Just Fontaine. EFE












