Han pasado casi siete décadas desde que Just Fontaine firmó una actuación que parecía irrepetible. En Suecia 1958, el delantero francés marcó 13 goles en una sola Copa del Mundo, una cifra que ningún futbolista ha logrado igualar desde entonces.El Mundial 2026, sin embargo, todavía mantiene viva esa posibilidad: Lionel Messi suma ocho anotaciones, mientras Kylian Mbappé y Erling Haaland acumulan siete, y los tres podrían disputar hasta tres partidos más.La marca de Fontaine ha sobrevivido a distintas épocas del futbol. En los primeros años de la Copa del Mundo, las cifras goleadoras eran mucho más altas. Sándor Kocsis anotó 11 goles con Hungría en 1954, Fontaine elevó el récord a 13 en 1958 y Gerd Müller llegó a 10 con Alemania Federal en México 1970.A partir de entonces, el futbol comenzó a transformarse. La consolidación de sistemas defensivos como el catenaccio italiano, el mayor equilibrio entre selecciones y la evolución táctica del juego hicieron cada vez más difícil alcanzar registros similares.El mejor ejemplo llegó en Chile 1962, cuando seis futbolistas compartieron la Bota de Oro con apenas cuatro anotaciones, mientras que durante varias décadas seis goles bastaban para terminar como máximo anotador del torneo.La FIFA respondió con distintos cambios reglamentarios para favorecer el juego ofensivo y aumentar el espectáculo. Poco a poco, el promedio de anotaciones volvió a crecer, aunque el récord de Fontaine permaneció intacto. Ronaldo Nazário lideró Corea-Japón 2002 con ocho goles y Kylian Mbappé igualó esa cifra en Qatar 2022, pero ninguno logró acercarse realmente a los 13 tantos del francés.Ahora, la edición de 2026 vuelve a poner esa marca bajo los reflectores. Messi lidera la tabla de goleadores con ocho tantos, mientras Mbappé y Haaland lo siguen con siete, cuando todavía restan los cuartos de final, las semifinales y la final o el partido por el tercer lugar.El desafío sigue siendo enorme. Messi necesitaría seis goles más para romper el récord de Fontaine, mientras que Mbappé y Haaland tendrían que marcar siete. La cifra parece lejana, pero el nuevo formato de 48 selecciones, que incrementó el número de partidos para quienes llegan hasta las últimas rondas, abrió una oportunidad que generaciones anteriores no tuvieron.Más allá de si el récord termina cayendo o no, el Mundial 2026 ya representa un cambio respecto a las últimas décadas. Tres delanteros llegaron a los cuartos de final con siete o más anotaciones, algo poco habitual en la era moderna, donde las defensas suelen imponerse conforme avanza el torneo.Fontaine continúa siendo el dueño de uno de los registros más longevos del futbol internacional. Su récord ha resistido la profesionalización del deporte, la evolución táctica y el paso de varias generaciones de goleadores. Ahora, por primera vez en mucho tiempo, Messi, Mbappé y Haaland todavía tienen tres partidos para intentar escribir una nueva página en la historia de los Mundiales.