PersonajazosJesul�n y Mar�a Jos� Campanario en una imagen de 2024.Alberto ReyActualizado Viernes,

mayo

22:05En un post de su Instagram Mar�a Jos� Campanario comenta que los s�bados Jesul�n se encarga de la comida ("que para algo fue a Masterchef") y ella libra. Su marido le lleva el desayuno a la cama y luego ella echa la ma�ana leyendo. Una cosa tan tonta, unas cuantas frases en una red social, sirve para suavizar un poco m�s a Campanario, uno de los personajes del coraz�n con una relaci�n m�s contradictoria con ser exactamente eso: un personaje del coraz�n. Pese a estar en esa gran feria de las vanidades que es Instagram, el arranque que la esposa de Jesul�n de Ubrique resulta espont�neo y agradable, de una domesticidad casi refrescante.Antes asum�amos que una persona con proyecci�n art�stica, cultural o pol�tica pod�a ser famosa a su pesar, algo que, por otro lado, tambi�n es contradictorio: en esos entornos triunfar suele tener la fama como consecuencia, y qui�n no quiere triunfar. Tambi�n entend�amos que los adl�teres de esas personas huyeran de la exposici�n p�blica: qui�n no quiere poder comer en un restaurante sin que la gente le mire, sacar la basura en pijama o desnudarse en una playa sin salir al d�a siguiente en todas las revistas.Mar�a Jos� Campanario parec�a de esas. Hoy parece de las otras, de las que est�n c�modas siendo famosas. Tanto como para a�adir, quiz� sin querer (yo creo que es sin querer) le�a al fuego del Universo Expandido Ambiciones. Una de sus bases, sentada por Bel�n Esteban, es que Jesul�n no es ni el mejor padre ni el mejor marido. Pero otras bases de ese relato transversal es que ni Mar�a Jos� ni Julia, segundas esposa e hija del torero, estaban interesadas en capitalizar su realidad de personajes del coraz�n. Y ahora mira.Es un sobrean�lisis grotesco, pero tambi�n muy divertido, ver el comentario de Campanario en Instagram como uno de esos momentos en el que alguien muy famoso pero tambi�n muy intrigante se expone sin miedo y con alegr�a. En el podcast de Bella Freud, Jerry Hall, la m�tica modelo ex de Bryan Ferry, Mick Jagger y Rupert Murdoch, reprodujo una de sus declaraciones m�s divertidas: "Mi madre me dijo que hay que ser una doncella en el sal�n, una cocinera en la cocina y una puta en la cama. Yo para las dos primeras cosas prefiero contratar a gente; de la tercera s� me encargo personalmente". Porque se puede ser diva y humana, operar estrat�gicamente y a la vez tener reacciones de persona normal, como comentar en Instagram que t� los s�bados libras y es tu marido el que se encarga de todo. Yo cre�a que en casa de los Janeiro-Campanario de cocinar se encarga alguien contratado para ello. Y de limpiar el sal�n.Jesul�n y su mujer el pasado 7 de mayo abordados por la prensa en la estaci�n de Atocha.GTRESDijo una vez Alaska que ense�ar su casa en �Hola! le hac�a mucha ilusi�n. Pero ella, que tambi�n ense�� su vida en un reality show, es muy consciente de los l�mites entre realidad-realidad y realidad-performance. Hemos visto m�s rincones de las m�ltiples casas de los Gara-Vaquerizo que a Alaska o a Mario sin maquillar.Hay famosos muy conscientes de que los dem�s estamos mirando. A otros les cuesta asumir esa realidad. Tambi�n la realidad de que si decides rechazar la fama a toda costa, puede que, si m�s adelante s� te interesa capitalizar que la gente conozca tu cara, esa misma gente puede haberse olvidado de ti. Mar�a Jos� Campanario podr�a ser ahora, perfect�simamente, una mujer olvidada. Es m�s, hasta el propio Jesul�n de Ubrique podr�a pasar casi desapercibido si hubiera optado por no participar de la vida famosil.Su hermana Carmen, la legendaria Jesulina, aunque sigue apareciendo de vez en cuando en el papel cuch�, rara vez es en primera persona y siempre como sujeto de informaciones sorprendentes sobre lo distinta que es la vida que vive ahora y la que cre�amos que vivir�a cuando, en su momento, se subi� al carro de la fama de su hermano. Algo que, por cierto, hicieron casi todos los que orbitaban en torno a Jesul�n. Que Mar�a Jos� Campanario no lo hiciera la convert�a en un enigma. Y le daba, reconozc�moslo, una p�tina de dignidad por contraste a la indignidad (�lo es?) de comerciar a saco con tu vida privada, en una espiral que empieza ense�ando tu casa y termina llorando ante las c�maras de Telecinco porque tu �ltimo novio (pongamos: un stripper venezolano) te ha saqueado las cuentas. Lo que viene siendo un famoso vulgar. Mar�a Jos� Campanario, para lo bueno y para lo malo, es una famosa "normal". Y pongo comillas porque qu� puede ser normal en el Universo Expandido Ambiciones.