El gobierno denunció que el 4 de agosto de 2018, Nicolás Maduro sufrió un intento de magnicidio mientras ofrecía un discurso en el centro de Caracas. Como tantos millones de venezolanos, Robert Villamarín Pacheco abandonó su país en 2016 en busca de una vida mejor. Se instaló en Chile, desde donde ayudaba a su madre Rosario. A finales de julio de 2023, Robert viajó a San Cristóbal, capital del estado Táchira, para visitar a su familia y poner al día sus documentos.Cruzó por la frontera terrestre, donde le sellaron su pasaporte y de inmediato se ocupó de sus diligencias. Renovó la cédula de identidad y la licencia de conducir sin contratiempos, y para completar el trámite del pasaporte tuvo que dirigirse al despacho del Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) en el vecino estado Mérida.PUBLICIDAD“Cuando llega al Saime, le informan que no puede renovar su pasaporte porque en el sistema aparecía una restricción y le pidieron que fuera en tres días, para consultar con la central de Caracas”, relata la señora Rosario Pacheco de Villamarín. Transcurridas 48 horas, el 2 de agosto de 2023, Robert volvió a la oficina y jamás pudo salir. Hoy acumula casi tres años encerrado en las mazmorras del gobierno venezolano.A pesar de las cientos de liberaciones que se han producido en los últimos meses, tras el ataque militar ejecutado por Estados Unidos el 3 de enero, defensores de Derechos Humanos afirman que aún existen en el país más de 400 presos políticos.PUBLICIDADEl de Robert Villamarín Pacheco no es un caso más dentro de la estadística. Este ingeniero de 39 años está acusado de participar en el intento de magnicidio sufrido por Nicolás Maduro el 4 de agosto de 2018, cuando dos drones cargados con explosivos estallaron cerca de la tarima presidencial ubicada en la avenida Bolívar, en el centro de Caracas.La explosión de dos drones cerca de la tarima presidencial obligó a un despliegue especial de seguridad para proteger la vida de Maduro.Los delitos que le imputan son asociación para delinquir y financiamiento al terrorismo. En el expediente señalan que desde una cuenta de un banco venezolano transfirió 70 millones de bolívares -unos 300 dólares a tasa oficial, pero menos de $20 al cambio paralelo de la fecha- a Yenni Fabiana Pernía, otra de las presuntas implicadas en el hecho.PUBLICIDADLos abogados de Villamarín Pacheco resaltan que en el sumario no hay ninguna prueba sobre la supuesta transacción bancaria, que se habría hecho el propio 4 de agosto de 2018, ni se ha demostrado su intervención en la presunta conspiración. Además, denuncian que todavía no se ha abierto el juicio, dilación que viola el ordenamiento legal venezolano.La señora Rosario, de 62 años, no entiende cómo el mayor de sus cinco hijos terminó involucrado por las autoridades en un intento de magnicidio. “Deducimos que lo metieron en ese caso porque conoce de trato a Yenni Pernía”, ensaya una hipótesis.PUBLICIDAD¿Acaso Villamarín Pacheco formaba parte de algún movimiento político? “Nunca, nosotros pertenecemos a una comunidad religiosa, los adventistas del séptimo día, que se mantiene separada de la política”, responde.Insiste en que Robert no hizo ninguna transferencia bancaria y plantea: “Si mi hijo tenía una orden de captura, por qué no lo detuvieron cuando entró al país. Él vino por sus propios medios a visitarnos. Si estuviera realmente vinculado con un hecho de ese tipo, ¿se iba a meter él mismo en la boca del lobo?”.PUBLICIDADAl describir el cautiverio que enfrenta su hijo y lo que ha significado para la familia, Carmen rompe en llanto. “Desde que empezó todo he ido a todos los organismos, suplicando, pero no me escuchan”, cuenta desconsolada.Personas se manifiestan de manera silenciosa para exigir justicia y la libertad de los presos políticos este miércoles, en Caracas (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez
“Mi hijo es inocente”: piden amnistía para preso acusado de intento de magnicidio contra Nicolás Maduro
La defensa de Robert Villamarín Pacheco señala una serie de irregularidades en el proceso judicial, destacando que no se ha podido comprobar su supuesta participación en el complot y la dilación para la apertura del juicio













