La escasez de plazas universitarias y los bajos salarios empujan a miles de doctores hacia el sector privado, donde encuentran mejores recursos econ�micos y estabilidad profesional para investigar.Durante la �ltima d�cada, el doctor en neurociencia Fanbo Kong se ha enorgullecido de su trabajo de investigaci�n sobre la enfermedad del alzh�imer. Pero cuando la financiaci�n de su laboratorio en el King's College de Londres se agot� y fue rechazado para otros puestos de investigaci�n, comenz� a considerar algo que antes hab�a descartado: una carrera en el sector privado.Para un joven investigador en una cultura en la que "todos se creen los alumnos m�s brillantes de la clase", seg�n un colega de Kong, fue una lecci�n de humildad."Como cient�fico, puedo tener buenas ideas, pero hay muchas situaciones que no puedo cambiar. El entorno se est� poniendo cada vez m�s dif�cil", dice Kong. "Quiz� sea hora de pasar p�gina".Dado que el n�mero de doctores supera al de plazas universitarias, una proporci�n creciente de acad�micos busca trabajo fuera de las instituciones que los formaron. Esta migraci�n representa un cambio profundo en las carreras acad�micas, donde puestos que antes eran estables y de gran prestigio ahora se presentan inciertos, mientras que los salarios y las oportunidades en unos pocos sectores competidores han tomado la delantera.Seg�n datos de la Agencia de Estad�sticas de Educaci�n Superior (Hesa, por sus siglas en ingl�s) analizados por Vitae, organizaci�n que apoya el desarrollo profesional de los investigadores, el 41% de los doctores graduados en el curso 2022-23 impart�an clases o investigaban en universidades 15 meses despu�s de su graduaci�n, frente al 49% en el caso de los graduados del curso 2018-19 encuestados cuatro a�os antes.La transferencia de talento desde las universidades est� impulsada por la ciencia y la tecnolog�a: los datos de Hesa del mismo periodo muestran que la proporci�n de graduados en ciencias f�sicas en puestos acad�micos descendi� del 43% al 33%. Los �ndices de permanencia en la educaci�n superior de los doctores en artes y humanidades se mantienen en niveles similares a los de hace cinco a�os, pero un mayor n�mero termina desempe�ando funciones docentes con una seguridad y progresi�n profesional m�s precarias.Una de las razones de esta situaci�n es que el aumento en el n�mero de doctorados otorgados no se ha visto acompa�ado por un incremento de las plazas de personal universitario, lo que aumenta la competencia por los puestos de investigaci�n de posgrado. El n�mero total de doctorados otorgados aument� de 14.150 en 2000 a 24.025 en 2022. Una b�squeda r�pida en jobs.ac.uk, el portal de empleo acad�mico de Reino Unido, mostr� alrededor de 1.100 vacantes en abril; las cifras de Hesa indican que el n�mero de acad�micos en las instituciones de educaci�n superior de Reino Unido disminuy� un 1% en 2024 con respecto al a�o anterior, situ�ndose en 244.755.El deterioro de las finanzas universitarias, los bajos salarios y el aumento vertiginoso del coste de la vida han empeorado a�n m�s la situaci�n.La reestructuraci�n de la financiaci�n cient�fica llevada a cabo por el Gobierno brit�nico para priorizar las �reas de crecimiento ha provocado una dr�stica disminuci�n de las plazas vacantes y las becas posdoctorales en algunos campos. Esta escasez ha impulsado a un n�mero significativo de investigadores a emigrar al extranjero en busca de oportunidades posdoctorales, seg�n Robin Mellors-Bourne, consejero de Vitae, organizaci�n que apoya a los investigadores brit�nicos.Al mismo tiempo, la demanda de investigadores de alto nivel est� creciendo en las empresas privadas, desde el sector farmac�utico a las finanzas, donde los salarios superan con creces incluso los ofrecidos por los mejores puestos acad�micos. Datos de Hesa muestran que el salario medio de un doctor 15 meses despu�s de graduarse es de 42.000 libras. Los puestos de nivel inicial en investigaci�n cuantitativa que requieren un doctorado ofrecen salarios superiores a 125.000 libras, m�s bonus, en los portales de empleo, si bien los salarios m�s competitivos del sector tecnol�gico son mucho m�s elevados.Jean-Philippe Bouchaud, f�sico y presidente del fondo de inversi�n Capital Fund Management, afirma que un doctorado se ha "convertido en un pasaporte que abre muchas puertas" y facilita el "intercambio de ideas" entre el mundo acad�mico y la industria. Casi todos los "analistas cuantitativos" de CFM -que dise�an estrategias de inversi�n mediante el estudio de los mercados- poseen un doctorado.CFM considera que un enfoque colaborativo atrae a los investigadores, y sus miembros han publicado m�s de 250 art�culos, explica Bouchaud. "Si los investigadores encuentran algo que creemos que es de inter�s general y no divulga secretos... Ese es nuestro papel social".Esto a veces contrasta favorablemente con la escasez de financiaci�n que afrontan los cient�ficos universitarios, quienes, seg�n Kong, a menudo "desaparecen" del trabajo de laboratorio durante semanas para redactar solicitudes de subvenci�n. En el sector privado, algunos ven una oportunidad para investigar con una libertad que parece inalcanzable en el �mbito acad�mico.Muchas universidades ahora apoyan a los doctores para que se incorporen al sector privado. La presi�n por demostrar la relevancia de la investigaci�n ha impulsado un aumento de las colaboraciones, incluidos los "doctorados industriales" que integran la investigaci�n para empresas con los estudios.Sin embargo, las oportunidades externas deben competir con la percepci�n de que abandonar la academia supone un fracaso, se�ala Isabelle Skakni, investigadora de carreras acad�micas. "Todav�a existe la idea de que quiz�s los mejores encuentren un puesto", aunque "ya no sea una cuesti�n de m�rito, porque no hay suficientes puestos".Estas dudas son quiz�s m�s acuciantes para los doctores en artes, que no han abandonado el mundo acad�mico en la misma medida. Seg�n un an�lisis de Vitae de los datos de Hesa, el salario medio de las personas con doctorados en artes y humanidades fuera del �mbito acad�mico es de 34.000 libras, frente a las 54.000 libras de los doctorados en ciencias biom�dicas.Aun as�, los investigadores en artes se enfrentan a una disminuci�n del empleo acad�mico estable. El porcentaje de doctores en artes y humanidades que desempe�an funciones docentes aument� del 28% al 33% entre las promociones de 2018 y 2022.Sin embargo, a muchos investigadores les cuesta concebir una carrera alternativa. Una encuesta realizada por la consultora Adoc Talent Management a doctores y candidatos canadienses revel� que s�lo el 6,5% considerar�a puestos en el sector financiero. La consejera delegada de Adoc, Amandine Bugnicourt, afirma que muchos empleadores a�n perciben err�neamente a los doctores como "estudiantes eternos" o "cient�ficos locos".� The Financial Times Limited [2026]. Todos los derechos reservados. FT y Financial Times son marcas registradas de Financial Times Limited. Queda prohibida la redistribuci�n, copia o modificaci�n. EXPANSI�N es el �nico responsable de esta traducci�n y Financial Times Limited no se hace responsable de la exactitud de la misma.
Los cient�ficos prefieren la empresa a la Universidad
Durante la �ltima d�cada, el doctor en neurociencia Fanbo Kong se ha enorgullecido de su trabajo de investigaci�n sobre la enfermedad del alzh�imer. Pero cuando la...







