Marín se habría referido como la “derechita cobarde” a sus socios de Renovación Nacional, asunto que gatilló un quiebre con la subsecretaria de la cartera, Daniela Castro. Nada bien la estaría pasando por estos días la ministra de la Mujer, Judith Marín (PSC), cuya labor en estos casi tres meses de gobierno ha sido cuestionada por la oposición, el oficialismo e incluso desde el interior de su propia cartera, desde donde funcionarios acusan amenazas de despidos y un ambiente más que tenso con quien debiese ser su mano derecha, la subsecretaria Daniela Castro (RN). Según un reportaje del medio The Clinic, los conflictos habrían comenzado cuando la secretaria de Estado más joven de la administración José Antonio Kast decidió despedir a Priscilla Carrasco, quien fungía desde la administración de Gabriel Boric como directora nacional del Servicio Nacional de la Mujer y Equidad de Género (SernamEG), aún cuando se encuentra en medio de un tratamiento contra un cáncer de mama. PUBLICIDADLas críticas desde la oposición no se hicieron esperar, pero la ministra incluso recibió “fuego amigo” desde Renovación Nacional. “Esta decisión no es empática, humana, ni cristiana”, señaló taxativa por esos días la senadora María José Gatica (RN).“Hay límites en política y en la vida. Da igual cómo hayan actuado ellos en su gobierno o cómo la actual directora se haya desempeñado. Se debe revertir la decisión y no profundizar el dolor de una persona. Más empatía, más compasión”, agregó en tanto la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN).PUBLICIDADTras ello, en varias reuniones internas, Marín se refirió a dicho partido como la “derechita cobarde”, asunto que habría gatillado un quiebre con la subsecretaria Castro, militante de Renovación Nacional y con harta mas experiencia política que la propia jefa de la cartera. Tanto así que, de acuerdo a fuentes internas consultadas por el medio citado, los equipos de la ministra y la subsecretaria no estarían coordinados a cabalidad y en más de una ocasión, acusan desde la subsecretaría, Marín les ha cancelado actividades sin mayores explicaciones.PUBLICIDADDebido a esto, desde Renovación Nacional han criticado la inexperiencia política de Marín, quien previamente se desempeñó como concejala y secretaria general del Partido Social Cristiano.La subsecretaria Daniela Castro (RN) tiene harta más experiencia política que la propia ministra. El reportaje asegura además que varios funcionarios contratados no cuentan con los requisitos necesarios para ejercer su labor, mientras que otros habrían sido reclutados mas por su cercanía ideológica e incluso religiosa con Marín que por criterios estrictamente profesionales, razón por la cual su equipo es uno de los más abultados del gabinete. PUBLICIDADEntre ellos se cuentan un periodista que fue despedido luego de corroborarse que no contaba con su respectivo título profesional, y al menos otros tres funcionarios que son parte del núcleo duro de la ministra apuntados por su poca experiencia. A modo de ejemplo, el artículo cita el caso de la jefa de gabinete, Tatiana de León, quien a pesar de haberse titulado como abogada en 2022 y no contar con experiencia laboral previa, percibe una remuneración de unos $3.500.000, casi USD 4.000. PUBLICIDADOtro caso es el de Allison Ossandón Manrique, de 25 años, quien es la encargada de las redes sociales de la ministra (community manager), pero aún no está titulada.Finalmente, el lunes recién pasado, la ministra Marín advirtió a su equipo que existe un proceso de evaluación en curso y a su vuelta de Estados Unidos, donde participa por estos días de la 40° Asamblea de Delegadas de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) de la Organización de los Estados Americanos (OEA), podrían haber despidos, asunto que cayó como balde de agua fría en la repartición. PUBLICIDAD