Participantes de la Marcha del Orgullo en Budapest, celebrada el año pasado a pesar de una ley que prohibía este tipo de eventos. Foto: EFE - SZILARD KOSZTICSAKResume e infórmame rápidoEscucha este artículoAudio generado con IA de Google0:00/0:00La policía húngara anunció este viernes que no prohibirá la Marcha del Orgullo de Budapest del mes que viene, a diferencia del año pasado, cuando el evento fue vetado por el gobierno del entonces primer ministro nacionalista, Viktor Orbán.Referente global del movimiento antiliberal, él se destacó en sus 16 años de gobierno por su férrea oposición a la inmigración y a los derechos LGBTIQ+. En abril fue derrotado en las urnas por el conservador proeuropeo Péter Magyar, que prometió una “nueva era” para Hungría y un gobierno para “todos”.Le sugerimos: “Los ‘aliens’ caminan entre nosotros”: la Casa Blanca lanza sitio web sobre migrantesTras la prohibición del año pasado, los organizadores de la Marcha del Orgullo presentaron el miércoles una notificación formal sobre su intención de celebrar el evento el próximo 27 de junio. La policía tenía legalmente 48 horas para decidir si lo prohibía o lo autorizaba.“Durante el proceso de notificación del desfile del Orgullo 2026 y la posterior consulta presencial con los organizadores, no han surgido motivos para prohibir la concentración”, declaró la autoridad en un correo electrónico. El comunicado también indica que la policía tomó “decisiones prescriptivas y restrictivas” con relación a tres contramanifestaciones previstas.A principios de esta semana, una portavoz del Gobierno declaró que correspondía “exclusivamente a las autoridades” decidir si la marcha podía celebrarse.El nuevo primer ministro, Péter Magyar, no ha respaldado específicamente la Marcha del Orgullo ni al colectivo LGBTIQ+, ni ha derogado de momento las leyes aprobadas por Orbán que restringían sus derechos.También le puede interesar: Lo que se sabe del preacuerdo que anunció EE. UU. con Irán tras tres meses de guerraLa marcha del pasado mes de junio congregó a un número récord de más de 200.000 personas, según los organizadores, a pesar de la prohibición oficial.Esta afluencia se interpretó como un rechazo a la represión de los derechos LGBTIQ+ impulsada por Orbán durante años bajo el pretexto de la “protección de la infancia”.El mes pasado, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró que la legislación de 2021 —modificada el año pasado para servir de base a la prohibición del Orgullo— incumplía las normas del bloque. Aunque en teoría los participantes se exponían a multas de hasta 500 euros (unos USD 580) por asistir al desfile, la policía decidió abstenerse de tomar medidas. 👀🌎📄 ¿Ya se enteró de las últimas noticias en el mundo? Invitamos a verlas en El Espectador.El Espectador, comprometido con ofrecer la mejor experiencia a sus lectores, ha forjado una alianza estratégica con The New York Times con el 30 % de descuento.Este plan ofrece una experiencia informativa completa, combinando el mejor periodismo colombiano con la cobertura internacional de The New York Times. No pierda la oportunidad de acceder a todos estos beneficios y más. ¡Suscríbase aquí a El Espectador hoy y viva el periodismo desde una perspectiva global! 📧 📬 🌍 Si le interesa recibir un resumen semanal de las noticias y análisis de la sección Internacional de El Espectador, puede ingresar a nuestro portafolio de newsletters, buscar “No es el fin del mundo” e inscribirse a nuestro boletín. Si desea contactar al equipo, puede hacerlo escribiendo a mmedina@elespectador.comConoce másTemas recomendados:
Luz verde para la Marcha del Orgullo en Hungría a pesar de la prohibición que impulsó Orbán
La policía detalló que no existen motivos para restringir el evento en Budapest, a diferencia de lo ocurrido con el ex primer ministro.
La policía húngara autorizó la Marcha del Orgullo de Budapest para el 27 de junio de 2026, revirtiendo la prohibición del gobierno Orbán que el año pasado no impidió una concentración récord de 200.000 personas. El cambio refleja el giro político tras la derrota de Orbán en abril y señala una reorientación de Hungría hacia estándares europeos, reforzada por la sentencia del TJUE que declaró ilegal la legislación de 2021 usada para vetar el evento.












