Roland GarrosGana a un rival de su mismo estilo por 7-6(0), 6-7(3), 4-6, 6-3 y 6-3 y se enfrentar� a Carre�o por un lugar en cuartos de final J�dar celebra un punto, ante Michelsen.EFEActualizado Viernes,
mayo
17:42Cuatro horas de lecci�n. Un partido para el futuro. A sus 19 a�os, Rafa J�dar sigue construyendo su tenis y en esa construcci�n habr� pocos momentos como su victoria este viernes ante Alex Michelsen. En su primer Roland Garros ya est� en octavos de final, pero sobre todo ha ido aprendiendo las exigencias de un Grand Slam, c�mo aferrarse a una pista para que nadie le saque de all�, un ejercicio de pura supervivencia. Quiz� no fue su triunfo m�s l�cido; sin duda fue el m�s importante. Con un marcador de 7-6(0), 6-7(3), 4-6, 6-3 y 6-3 cruz� una ronda m�s -ya le espera Pablo Carre�o- despu�s de una jornada dur�sima.Porque este viernes J�dar se descubri� ante Michelsen frente a un espejo. Las coincidencias eran muchas, exageradas. Los dos son de la misma generaci�n. Los dos miden 1,93 metros. Los dos son hijos de maestros. Los dos se han formado en el tenis universitario estadounidense. Los dos visten igual en este Roland Garros, con un conjunto blanco y negro de Adidas. Y, lo m�s importante, los dos juegan el mismo tenis. Como J�dar, Michelsen exhibi� agresividad a raudales, golpes muy planos, restos directos y presencia dentro de la pista; como J�dar, Michelsen padeci� en los movimientos laterales y mostr� su escasa variedad t�ctica. Las similitudes entre ambos invitaban a la igualdad, marcaron el encuentro hasta el quinto set y condujeron a una conclusi�n ajustada.EFEPara J�dar, acostumbrado a adversarios m�s defensivos, Michelsen supuso todo un reto. Desde el inicio se le vio inc�modo, como delataban sus numerosas dobles faltas, aunque mantuvo su car�cter y su prodigiosa serenidad. Cedi� el primer set en el tie-break, cuando el estadounidense dudaba menos en los momentos decisivos. Pero en el segundo y tercer set Michelsen tom� la iniciativa gracias a su potente saque, a su buen juego en la red y a la incorporaci�n de efectos en sus golpes de derecha. El desconcierto cambi� de lado y, en ciertos momentos, J�dar se asom� al abismo, cerca de la eliminaci�n. Tan serio como es, se pas� todo el cuarto set levantando los brazos para animarse y, de paso, avivar a los aficionados espa�oles que le acompa�aban en la preciosa pista Simonne-Mathieu.Un cambio t�cticoY de alguna manera funcion�. Mientras Michelsen empezaba a acusar el cansancio, J�dar multiplic� el riesgo buscando algunos �ngulos, moviendo un poco a m�s a su rival por la pista, y as� fue encontrando las preciadas oportunidades. Romperle el saque al estadounidense segu�a siendo dificil�simo, pero fueron apareciendo bolas de break, y m�s bolas de break, y otra bola de break m�s.En el quinto set todo ese trabajo floreci�. Como si el partido le hubiera ense�ado algo en tiempo real, J�dar empez� a leer mejor el juego de su rival, a gestionar los puntos con mayor criterio y a no dejarse arrastrar por el intercambio fren�tico que tanto hab�a beneficiado a Michelsen durante los sets anteriores. M�s entero, m�s due�o de s� mismo, fue imponiendo su peso f�sico y mental sobre un rival que se desvanec�a. El �xito final no fue un regalo: fue el resultado de un jugador que, en el momento m�s exigente, encontr� dentro de s� la versi�n que necesitaba. A los 19 a�os, Rafa J�dar ya sabe lo que cuesta ganar en un Grand Slam. Y tambi�n que c�mo hacerlo."Estoy super contento por estar en octavos, es un sue�o hecho realidad. He tenido que luchar mucho y me quedo con mi mentalidad. Alex ha jugado muy bien y yo he sabido dar batalla", proclam� J�dar que fue a celebrar con un grupo de aficionados que le hab�an estado animando todo el partido y cerr� su presencia deseando suerte al PSG en la final de la Champions de este s�bado.













