El director estadounidense Carl Erik Rinsch, responsable de la película 47 Ronin, se enfrenta a una posible pena de prisión de varios años tras haber sido declarado culpable de estafar a Netflix por más de 11 millones de dólares. El caso involucra fondos destinados a una ambiciosa serie de ciencia ficción que nunca llegó a concretarse y expone uno de los conflictos judiciales más resonantes entre la plataforma y un realizador de Hollywood. La causa avanzó en diciembre, cuando un jurado federal determinó que Rinsch cometió fraude electrónico, lavado de dinero y múltiples transacciones financieras ilegales. Según los fiscales, el dinero que debía utilizarse para producir la serie White Horse fue redirigido casi de inmediato a gastos personales, inversiones especulativas y compras de lujo sin relación con el proyecto audiovisual. Mientras espera la sentencia definitiva, prevista para fines de junio, el director recibió el apoyo público de Keanu Reeves, quien trabajó con él en 47 Ronin y fue además su mentor e inversor inicial en el proyecto frustrado. El actor envió una carta formal al juez del caso solicitando indulgencia al momento de fijar la condena.

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