M+.- La vejez no llegará al mismo tiempo a todo México, pues mientras la capital del país está a un año de tener más adultos mayores que niñas y niños, Chiapas tardará más de cuatro décadas en cruzar esa misma frontera demográfica.Sin embargo, ese futuro ya se vive en 54 municipios de México, donde desde 2020 hay más personas en edad de retiro que niñas y niños en parques, escuelas y hogares, dejando una imagen que anticipa el reto que enfrentarán las entidades conforme la infancia pierda peso y la vejez comience a marcar la vida cotidiana con sistemas de pensiones y salud sobrecargados.El ejemplo más claro está en la alcaldía Benito Juárez, donde el último Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), consultado por MILENIO, reveló que la población de adultos mayores superaba por 10 mil 350 personas a la de los infantes de entre cero y 14 años de edad, lo que la convirtió en la demarcación más envejecida del país.Este fenómeno se repite principalmente en municipios con un reducido número de habitantes, donde los más jóvenes han tenido que emigrar a lugares más prósperos, mientras que los mayores de 65 años se han quedado a pasar su vejez en la tierra que los vio crecer. En Chihuahua se ubican tres localidades, pero destaca el caso de Dr. Belisario Domínguez, donde se reportaron 661 adultos mayores frente a 414 infantes.La misma situación se registra en 37 municipios de Oaxaca, pero sobresale la situación de San Pedro y San Pablo Tequixtepec, donde en una población de mil 747 personas, el 27 por ciento eran personas mayores y el 19.5 por ciento, niñas, niños y adolescentes, de acuerdo con el Inegi.La lista se completa con otros cuatro municipios de Nuevo León como General Treviño, Agualeguas, Parás y Los Herreras; cuatro localidades de Sonora como San Pedro de la Cueva, Villa Pesqueira, Tepache y Mazatán; tres municipios de Puebla como San Miguel Ixtlán, Teopantlán y Auxulta; y un municipio de San Luis Potosí como San Nicolás Tolentino.El común denominador de la mayoría de los municipios envejecidos es un alto índice de marginación social y económica. Para que este panorama no se extienda al resto del país en los próximos años, Isalia Nava, académica del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, sostiene que debe cambiar la dinámica laboral y de cuidados en el país."Si no transformamos el mercado laboral y los sistemas de bienestar durante este momento en el que tenemos una mayor participación de población en edades activas y laborales, difícilmente vamos a poder atender de manera adecuada los desafíos que plantea el envejecimiento demográfico en términos de pensiones, de salud y de demanda de cuidados", explicó.Además, agregó la necesidad de que el país cruce la barrera de la informalidad para que los mexicanos “puedan tener la posibilidad de contar con una pensión”, pero también ayudaría a “disminuir las cargas presupuestales para el gobierno en las próximas décadas” y financiar la vejez del país.