Noticia Exclusivo suscriptores Karol sobrevivió, pero ya no era la misma. Trauma craneoencefálico severo, fracturas faciales, heridas abiertas profundas, exposición de estructuras óseas y un alto compromiso torácico. Foto: Suministrada a EL TIEMPO29.05.2026 08:01 Actualizado: 29.05.2026 08:01
Nuevos elementos en poder de la familia de Karol Amaya, la médica barranquillera que murió tras un largo proceso de complicaciones derivadas de un accidente en ambulancia, ponen el foco sobre las condiciones en las que operaba la empresa para la que trabajaba. LEA TAMBIÉN Se trata de capturas de pantalla extraídas del teléfono personal de la profesional de la salud, que —según sus allegados— respaldan advertencias previas sobre riesgos operativos y evidenciarían un sistema interno que presionaba los tiempos de traslado.Karol, de 38 años, falleció el 23 de mayo de 2026, más de un año después del accidente ocurrido el 9 de abril de 2025. Desde entonces, su familia sostiene que se trató de una consecuencia de dinámicas laborales que, aseguran, ya habían sido advertidas.Frente a los señalamientos conocidos en los últimos días, la empresa Ambulancias AMI emitió un pronunciamiento oficial a través de su gerente médico, Armando De Biase.Asimismo, la familia de la doctora Karol Amaya manifestó su desacuerdo con lo expuesto por AMI y cuestionó tanto el momento como el contenido del comunicado. “El colmo sería que no lo dieran a su empleada accidentada en sus ambulancias”, dijeron.Bonificaciones por rendimiento y presión en los trasladosLa empresa negó bonos por rendimiento, aún así existe esta imagen. Foto:Suministrada a EL TIEMPOUna de las capturas corresponde a una tabla compartida vía mensajería interna bajo el encabezado “Rendimiento diciembre de 2025”. En la imagen se observan listados de servicios, tiempos de atención, cantidad de traslados y porcentajes de cumplimiento asociados a distintos registros operativos.De acuerdo con la interpretación de la familia, este tipo de reportes estaría vinculado a un modelo de bonificaciones por productividad, en el que los ingresos dependían del número de servicios completados y del cumplimiento de tiempos.Ese esquema coincide con lo reconstruido por EL TIEMPO en su momento, ya que una fuente confidencial expuso un sistema que, constatado con otros testimonios recogidos, establecía tiempos máximos de traslado —cercanos a los 35 minutos— y que terminaba generando presión directa sobre conductores y personal asistencial.Aunque estos documentos, por sí solos, no establecen responsabilidades individuales, sí refuerzan una de las hipótesis centrales del caso, como lo es la velocidad en la conducción por una práctica asociada a exigencias operativas.Quien cumpliera más servicios, ganaba más dinero. Quien no lo hiciera, veía reducido su salario. Ese modelo, aunque no exime de responsabilidad al conductor, generaba presión directa sobre los tiempos de traslado.El antecedente: un choque reportado días antesLa imagen corresponde a un accidente previo al fatídico en cuestión. Foto:Suministrada a EL TIEMPOLa segunda evidencia es una conversación en la que Karol reporta un incidente previo con la misma ambulancia involucrada en el accidente.En el intercambio, registrado en un chat de equipo, se lee: “Heidy, Jose le metió la trompa de la ambulancia en otro carro”. La conversación continúa con preguntas del interlocutor sobre lo ocurrido.Para la familia, este mensaje confirma que días antes del siniestro fatal ya se había presentado un choque con ese vehículo, conducido por la misma persona que manejaba el día del accidente.Ese antecedente coincide con lo relatado por su entorno cercano, que había advertido sobre la forma de conducción del operador asignado a la ambulancia. Según ese testimonio, Karol había expresado en reiteradas ocasiones su preocupación por maniobras a alta velocidad.Días después, el 9 de abril de 2025, Karol iba en una ambulancia que realizaba un traslado no vital desde Galapa hacia Barranquilla. No era una grave emergencia y no había una gran razón médica para correr.Pero el vehículo, según dejan deducir las imágenes del impacto, iba rápido. Quizá demasiado rápido, según el relato que la propia Karol había sostenido durante semanas, por lo que la ambulancia perdió el control, se estrelló contra un árbol y, dentro de la ambulancia, Karol salió proyectada contra los equipos médicos.Una profunda depresión y un enorme problemaSu rostro cambió, el nervio facial quedó seccionado y la parálisis fue permanente. Foto:Suministrada a EL TIEMPOKarol sobrevivió. Estuvo intubada, estuvo grave, salió de la clínica y volvió a casa, pero ya no era la misma.“No se reconocía en el espejo”, relató su hermana a este diario. Lo decía sin metáforas ni exageraciones. Literalmente Karol empezó a evitar el reflejo y salir de la casa era ‘una decisión dolorosa’.Comentarios, improperios o verse accidentalmente la podía llevar a días enteros sin comer, sin levantarse de la cama y eso hizo que su salud mental se deteriorara rápidamente: depresión mayor, ansiedad, aislamiento e ideas suicidas.Dormía con la luz encendida porque ya no soportaba la oscuridad. Temblaba cuando veía ambulancias; particularmente las de la AMI, empresa para la que trabajaba.Mientras Karol enfrentaba ese estado físico y emocional, su familia empezó la batalla administrativa y jurídica. De acuerdo con la reconstrucción hecha por EL TIEMPO, 20 días después del accidente, representantes de la empresa de la ambulancia se reunieron con la familia.Allí, según el testimonio directo, se les comunicó que la póliza de la ambulancia no cubría a Karol. “La póliza es de nosotros”, fue la frase que, según Daniela Amaya, marcaría ese atípico encuentro.¿La única ayuda ofrecida? Ambulancia y personal de enfermería. La familia la rechazó y desde entonces el acompañamiento de la empresa ‘fue inexistente’. Ni un mensaje, ni un ramo de flores, ni un apoyo y, por el contrario, trabaron todo lo que pudieron.Karol Amaya era una médica barranquillera. Tenía dos hijas. Foto:Suministrada a EL TIEMPOTras el accidente, y según pudo establecer EL TIEMPO, el conductor no habría sufrido lesiones de gravedad. Permaneció vinculado a la empresa por un corto periodo y posteriormente renunció. Desde entonces, la familia asegura no haber tenido contacto con él ni haber recibido una explicación directa de su parte.El testimonio también señala episodios que consideran “indolentes”, como publicaciones en redes sociales días después del accidente mientras Karol permanecía en estado crítico. Hoy, su actuación concreta ese 9 de abril y el contexto que la rodea, hace parte de las preguntas que aún esperan respuesta dentro de un proceso judicial en curso.Mientras tanto, la familia pagaba terapias, traslados, medicamentos, procedimientos no cubiertos y los ingresos de Karol disminuyeron drásticamente. Las incapacidades no alcanzaban, el dinero empezó a agotarse. “Terminamos consumiendo nuestros ahorros”, confesó su hermana.Respuesta de la empresaImágenes del choque. Foto:Suministrada a EL TIEMPOFrente a los señalamientos conocidos en los últimos días, la empresa Ambulancias AMI emitió un pronunciamiento oficial a través de su gerente médico, Armando De Biase.En el comunicado, la compañía expresó su pesar por el fallecimiento de la Dra. Karol Amaya y aseguró que, desde el momento del accidente, se brindó acompañamiento permanente tanto por parte de la organización como de la Administradora de Riesgos Laborales (ARL).Según indicó AMI, durante todo el proceso se garantizó seguimiento médico, apoyo humano y cobertura de los beneficios correspondientes. En ese sentido, la empresa rechazó las versiones que apuntan a un presunto abandono.“Como organización, rechazamos las afirmaciones que señalan abandono o falta de apoyo hacia la doctora y su familia. Contamos con evidencias del contacto constante y del compromiso brindado por nuestras áreas médicas, administrativas y de gestión humana”, señala el pronunciamiento.De igual forma, la compañía negó la existencia de esquemas de presión o incentivos económicos vinculados al número de servicios realizados por conductores.“Desmentimos categóricamente la existencia de esquemas de presión o bonificaciones por productividad para conductores, reiterando que la seguridad y el bienestar de nuestros colaboradores son prioridad”, indicó.Finalmente, AMI sostuvo que la institución ha operado bajo principios de ética, responsabilidad y compromiso durante sus años de funcionamiento, y aseguró que continúa dispuesta a atender cualquier requerimiento de carácter legal o institucional relacionado con el caso.Aquí tienes el bloque de reacción de la familia, con tono sobrio, limpio y contrastado frente a la versión de la empresa:Respuesta de la familiaKarol se graduó en pandemia de medicina, pero ya era enfermera jefe. Foto:Suministrada a EL TIEMPOTras el pronunciamiento de la empresa, la familia de la Dra. Karol Amaya manifestó su desacuerdo con lo expuesto y cuestionó tanto el momento como el contenido del comunicado.En una respuesta escrita, señalaron que consideran tardía la postura de la compañía frente al caso. “Se lamentan después de cinco días de su fallecimiento y después de hacer público todo lo que sufrió mi hermana”, indicaron.Sobre el acompañamiento mencionado por AMI, la familia confirmó que existió un ofrecimiento inicial de servicios, pero aclaró que no lo aceptaron y ya lo habían dicho en su denuncia.“Claro que me reuní con ustedes y me ofrecieron servicios de enfermería y atención de ambulancia. Pero no lo acepté porque la ARL asumió sus servicios de salud en casa en esos momentos”, explicaron.En relación con uno de los puntos centrales de la controversia, los familiares insistieron en que sí existían incentivos económicos asociados al rendimiento, citando la evidencia previamente expuesta por esta casa editorial.“En cuanto a la ‘bonificación adicional’, fueron casi 800.000 pesos que les dan a todos sus empleados por rendimiento y hacer traslados cada 35 minutos”, afirmaron.Finalmente, cuestionaron que, según su versión, este tipo de condiciones no se habría extendido a Karol tras el accidente. LEA TAMBIÉN “El colmo sería que no lo dieran a su empleada accidentada en sus ambulancias”, concluyeron.También te podría interesar:#Politiqueando #ElTiempo #NoticiasColombia Foto:EL TIEMPO Sigue toda la información de Colombia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.















