Jhonatan Narváez atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. El ciclista ecuatoriano del UAE volvió a recuperar la maglia ciclamino en el Giro de Italia 2026 tras la etapa 17 y se mantiene como uno de los grandes protagonistas de la competencia, luego de sumar victorias en las etapas 4, 8 y 11 y volver al liderato de la clasificación por puntos.Detrás de ese presente exitoso aparece también la historia de quienes acompañaron sus primeros pasos en el ciclismo. Uno de ellos es Diego Arteaga, magíster en entrenamiento deportivo, actual director del departamento técnico de la Federación Deportiva del Carchi y docente de la Universidad Politécnica Estatal del Carchi (UPEC), quien fue entrenador de Narváez entre 2012 y 2016.Arteaga también dirigió la selección ecuatoriana de ciclismo en campeonatos mundiales, Juegos Panamericanos y otras competencias internacionales. PublicidadEn entrevista con EL UNIVERSO recordó cómo conoció a Narváez, los sacrificios que realizó durante su formación y las cualidades que lo llevaron a convencerse desde muy joven de que podía llegar al World Tour.El vínculo entre ambos nació gracias a Roberto Narváez, hermano mayor de Jhonatan y compañero de equipo de Artega en la Federación del Carchi.“Nos conocimos por un vínculo con el hermano, con Roberto, quien fue mi compañero en el equipo de ciclismo en la Federación del Carchi en las edades de infantil, prejuvenil, juvenil. Tuvimos una gran amistad”, contó.PublicidadPublicidadEn ese entonces, Narváez había iniciado su carrera en la Federación de Sucumbíos junto con los entrenadores Juan Carlos Rosero y Edison Herrera. Sin embargo, la muerte del entrenador Rosero provocó que el joven ciclista quedara sin una guía deportiva clara.“Jonathan quedó un poquito en el aire”, recordó Diego.PublicidadAhí apareció el acercamiento con la Federación del Carchi. La cercanía entre Tulcán y el Playón de San Francisco, lugar donde vivía Narváez, facilitó el proceso.“A través de Roberto y del papá de Jonathan, de don Manuel Narváez, tuve la oportunidad de conocerlo cuando era pequeño y comencé a ser el entrenador de Jonathan”, señaló.Desde ese momento, Diego acompañó el desarrollo de Narváez durante las categorías prejuvenil, juvenil y sub-23. Bajo ese proceso llegó uno de los primeros grandes resultados internacionales del ecuatoriano: el Campeonato Panamericano de México en 2015.“Logramos ser récord del mundo en la persecución individual y obtuvo tres medallas de oro y una medalla de plata”, recordó.PublicidadEse torneo marcaría un punto de quiebre. Después llegó el contacto con la Fundación Everest de Colombia y la oportunidad de competir en la Vuelta al Besaya, en España, considerada una de las pruebas juveniles más importantes.Narváez ganó aquella competencia y fue ahí donde apareció uno de los personajes que cambiaría el rumbo de su carrera: Joxean Matxin, actual director deportivo del UAE Team Emirates.“Matxin era uno de los veedores del equipo Quick-Step y le interesó mucho las cualidades que tenía Jonathan, que era un corredor diferente”, explicó el docente.Según el entrenador ecuatoriano, Narváez rompía con el perfil habitual del ciclista latinoamericano.“Normalmente todos los latinos son escaladores o corredores que van muy bien a la montaña, pero Jonathan era un corredor diferente que se sabía desenvolver en el llano, tenía buen sprint, tenía buen puncher y también se defendía en el ascenso”, dijo.Aquellas condiciones terminaron abriéndole las puertas de Europa. Primero llegó al Klein Constantia (Sudáfrica) y posteriormente al Hagens Berman de Estados Unidos. Más adelante vendría el salto definitivo al Quick-Step y luego al team Sky, hoy Ineos Grenadiers.La carrera profesional de Jhonatan comenzó en Europa en 2016, cuando se incorporó al equipo Klein Constantia. Un año después pasó al Hagens Berman, donde consiguió resultados importantes como el título del Circuito de las Ardenas en Francia.Pero Arteaga asegura que él ya había identificado ese potencial mucho antes. “En los dos años de prejuvenil ya se podía notar el talento que él tenía. En su primer año de la categoría juvenil me di cuenta de que Jonathan era un corredor que tenía que estar en Europa, que iba a ser el primer ecuatoriano en pisar el World Tour”, afirmó.En 2018 llegó al World Tour, máxima categoría del ciclismo de ruta, tras firmar con el Quick-Step. Posteriormente pasó al Team Sky -hoy INEOS Grenadiers-, donde logró imponerse en la etapa 12 del Giro de Italia 2020, convirtiéndose en el tercer ecuatoriano en ganar una etapa.El entrenador también recordó que una de las mayores virtudes de Narváez fue aceptar el tipo de corredor que realmente era.“Él aceptó primero que no es un escalador nato, que no es un escalador puro, sino que es un corredor que en una subida de 10 minutos va muy bien, que sabe definir las llegadas porque tiene una punta de velocidad muy grande”, explicó.Más allá del talento deportivo, Arteaga también destacó la disciplina que mostró Narváez desde adolescente.Todos los días viajaba desde el Playón de San Francisco (Sucumbíos) hasta Tulcán (Carchi) para entrenar. El recorrido era de aproximadamente 40 kilómetros solo de ida y le tomaba cerca de una hora y media en su bicicleta. “Jonathan todos los días salía en bicicleta del Playón de San Francisco y venía a Tulcán. Él llegaba a Tulcán y entrenaba. Hacíamos el entrenamiento que tocaba, sea de ruta o sea de pista y después él sabía decirme: ‘No, tranquilo, yo me voy rodando’. Entonces, todo ese sacrificio a la final se vio recompensado”, recordó.A eso se sumaba el esfuerzo familiar. Mientras sus hermanos seguían carreras relacionadas con la medicina en Quito, Narváez entrenaba en Tulcán y estudiaba en el Playón.Diego Arteaga asegura que el ecuatoriano mantenía el mismo nivel de compromiso tanto en el deporte como en los estudios. “Jonathan fue abanderado en el colegio, es decir, que era una persona muy integral”, dijo.Incluso hubo un momento en el que Narváez estuvo cerca de tomar un camino completamente diferente. Tras ganar el Panamericano de México, recibió una beca para ingresar a la escuela militar.“Uno de los sueños de Jonathan antes de ser ciclista World Tour era ser cadete de la escuela militar”, relató.La propuesta representaba estabilidad para la familia, pero también significaba alejarse del ciclismo profesional. Ahí apareció una conversación clave entre Arteaga y el padre de Narváez.“Me dijo el padre de Jhonatan: ‘Bueno, si es que usted no lo logra hacer World Tour, pues tiene que meterlo a la escuela militar’”, recordó entre risas.Finalmente, pocos meses después llegó el interés de equipos europeos y la historia tomó otro rumbo.“Ventajosamente a los seis meses de eso, pues Klein Constantia lo fichó y llegó a los mejores equipos del mundo”, añadió.El entrenador también reveló cómo nació el apodo de Lagarto, con el que es conocido Narváez. El sobrenombre originalmente pertenecía a su hermano Roberto.“Nosotros le decíamos en son de broma: ‘Oye, no dejas una etapa, ganas todo lo que se asoma y te comes todo como un lagarto’”, contó.Con el tiempo, el apodo pasó a Jhonatan. “Ya empieza el lagarto chico, es el lagartín, el lagarto pequeño”, comentó con humor.Actualmente, Arteaga mantiene una relación cercana con Narváez y asegura que siguen conversando constantemente. “Ya no vamos como profesor-alumno, sino ya el tema como amigos”, señaló.Incluso en los momentos más difíciles, como lesiones y caídas, intentó mantenerse cerca del corredor ecuatoriano. “Cuando Jonathan tuvo el accidente en los Juegos Olímpicos, el recorrido se le iba muy bien, tuvo un daño en el tensor y todo se salió de control”, recordó.También mencionó la caída sufrida en el Mundial del Reino Unido 2023, donde el ecuatoriano terminó con fracturas: “Creo que muy poca gente supimos que la caída le provocó una fractura de la tibia y del tobillo”, confesó.A lo largo de su trayectoria, el ‘Lagarto’ también conquistó la Vuelta a Austria 2023, ganó la medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Santiago y se coronó varias veces campeón nacional de ruta en Ecuador.Sobre la pelea por la maglia ciclamino, el entrenador considera que el ecuatoriano tiene posibilidades reales de quedarse con la clasificación.“Jonathan lo que quiere es ganar la maglia ciclamino, la clasificación por puntos. Él tiene esa idea en la cabeza”, explicó.Además, considera que las etapas restantes podrían favorecer al ecuatoriano frente a sus rivales directos. “Las etapas que vienen le favorecen más a Jonathan que a Paul Magnier (Soudal–Quick-Step)”, analizó.Para el entrenador carchense, el impacto de corredores como Narváez y Richard Carapaz también ha transformado el ciclismo ecuatoriano.“El efecto Carapaz, el efecto Narváez, el efecto Martín López, todos ellos han provocado que en Ecuador todo el mundo quiera hacer ciclismo”, aseguró.Desde 2025 forma parte del UAE Team Emirates y actualmente atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera en el Giro de Italia 2026, donde ya suma victorias en las etapas 4, 8 y 11.Aún restan tres días para el final del Giro de Italia 2026 y Jhonatan Narváez terminó 18.º en la etapa disputada este jueves 28 de mayo y se mantiene segundo en la lucha por la maglia ciclamino con 158 puntos, luego de haber recuperado el miércoles el liderato de la clasificación por puntos. Además, ocupa el puesto 36 de la clasificación general antes del cierre de la carrera este domingo en Roma. (D)