Boca fue una oda a la imprecisión y el apuro en su derrota por 1 a 0 con la Universidad Católica de Chile, que convirtió en su única llegada de peligro, y quedó sin chances de jugar los octavos de final de la Copa Libertadores 2026 luego del partido que disputaron este jueves en la Bombonera por la sexta y última fecha del grupo D del máximo torneo continental y objetivo primordial del club que conduce Juan Román Riquelme.

La derrota inesperada abre las heridas del corazón xeneize, cuestiona a todos los involucrados en el fracaso del semestre, desde la conducción dirigencial, hasta la continuidad del cuerpo técnico y miembros emblemáticos del plantel, y renueva las dudas sobre el futuro futbolístico del club de la Ribera.

El único gol de la noche fue convertido por el extremo Clemente Montes, de gran definición a los 33 minutos de la primera parte.

La derrota marca que el “Xeneize” cerró la fase de grupos sin ganar en sus últimos cuatro partidos, con tres derrotas, y no pudo meterse en octavos de final del certamen continental, al terminar tercero del grupo, por lo que jugará los playoffs de la Copa Sudamericana 2026.

Por su lado, el conjunto chileno clasificó en la primera posición de la zona D, con 13 puntos, y escoltado por Cruzeiro de Brasil, que sumó 11 unidades, mientras que Barcelona de Ecuador culminó último, con tres puntos.