Boca ya no tiene margen de error en la Copa Libertadores. Luego del triunfo de Universidad Católica frente a Barcelona, de Guayaquil, el equipo de Claudio Ubeda quedó obligado a vencer sí o sí al conjunto chileno para avanzar a los octavos de final. Ese partido decisivo se jugará el jueves 28 de mayo, a las 21.30, en la Bombonera.Este jueves, en Santiago, Católica consiguió uno de los resultados que menos le convenía al Xeneize. Los dirigidos por Daniel Garnero se impusieron 2-0 frente a los ecuatorianos, con dos tantos del argentino Fernando Zampedri, y alcanzaron la punta del Grupo D con 10 unidades, seguido por Cruzeiro, con 8; Boca, con 7, y Barcelona, ya sin chances matemáticas, con 3.La desazón de Leandro Paredes tras una chance desperdiciada frente a Cruzeiro: el empate en la Bombonera complicó la clasificación a octavos.Gonzalo Colini - La NaciónDe esta manera, Boca quedó obligado a sumar de a tres frente a los chilenos para asegurarse un lugar en la próxima instancia. Lo único que hubiese modificado el escenario era una derrota de Católica. En ese caso, a Boca le hubiese alcanzado con un empate en la última fecha, ya que ambos habrían terminado con 8 puntos. Sin embargo, el Xeneize hubiese avanzado por el desempate olímpico, el primer criterio que se utiliza en la Copa Libertadores y que toma en cuenta los cruces entre los equipos involucrados. Boca habría sumado una victoria (2 a 1 en San Carlos de Apoquindo, en el debut) y un empate frente a Católica.Ahora, con el triunfo de los chilenos, todo terminó de complicarse. Con una igualdad, Boca llegaría a ocho unidades, las mismas que Cruzeiro, pero aun si los brasileños cayeran ante Barcelona, en Belo Horizonte, al Xeneize tampoco le alcanzaría por este nuevo sistema de clasificación, ya que perdió con Cruzeiro en Brasil y empató en la Bombonera.Con un triunfo frente a Cruzeiro, a Boca le hubiese alcanzado un empate en la última fecha para sellar la clasificación.Gonzalo Colini - La NaciónDe ese modo, la única alternativa para Boca es ganar, igualar en puntos a Católica y superarlo por el desempate olímpico. En ese caso, incluso, Boca podría terminar como líder del grupo, siempre y cuando Cruzeiro no gane.Boca había comenzado muy bien la Copa Libertadores, con un triunfo ante Católica en Chile y una goleada 3 a 0 frente a Barcelona. Sin embargo, todo se dificultó más de la cuenta a partir de la visita a Brasil: esa noche, el equipo sufrió la expulsión de Adam Bareiro y cayó 1-0. En el partido siguiente, tuvo la posibilidad de recuperarse en Guayaquil, ante el rival más débil del grupo, pero volvió a tropezar: perdió a Santiago Ascacibar por roja directa y, aunque jugó gran parte del encuentro diez contra diez, perdió por la mínima sobre el final y el panorama empezó a oscurecerse.Otros tiempos: Adam Bareiro celebra su gol en Chile, en el triunfo 2-1 sobre Católica. Después de ese arranque, Boca perdió terreno y hoy llega comprometido a la última fecha.Geraldo Caso Bizama - Getty Images South AmericaEl martes, ante Cruzeiro, debía ganar para llegar más tranquilo al cierre de la fase de grupos y, aunque comenzó arriba con gol de Miguel Merentiel, terminó sumando un punto que le sirvió para evitar una hipotética eliminación en esta fecha (si Católica vencía a Barcelona), aunque lo dejó en esta instancia obligado a ganar.Si Boca termina tercero en el grupo, deberá disputar una llave de 16avos de final para intentar meterse en la Copa Sudamericana.La última vez que Boca se quedó afuera en una fase de grupos fue en 1994, dirigido por César Luis Menotti: terminó último en una zona compleja junto al Vélez de Carlos Bianchi, Cruzeiro y Palmeiras.Miguel Merentiel rompió la sequía frente a Cruzeiro, pero no alcanzó para que Boca consiguiera los tres puntos.MARCOS BRINDICCI - AFPCon el formato actual, fueron varias las veces que Boca llegó a la última fecha de la fase de grupos con la necesidad de conseguir un buen resultado para avanzar a los octavos de final, con la particularidad de que en todas esas ocasiones definió en la Bombonera, al igual que en esta edición: 2004 (se clasificó con el 3-0 a Bolívar), 2005 (pasó tras un 3-0 a Cuenca, aunque solo podía quedar afuera en caso de ser goleado), 2007 (avanzó con el 7-0 a Bolívar y la derrota de Cienciano frente a Toluca), 2008 (ingresó al cuadro final por el 3-0 a Maracaibo y el empate entre Atlas y Colo Colo), 2018 (selló el pase por la victoria 5-0 ante Alianza Lima), 2021 (consiguió el boleto con el 3-0 ante The Strongest) y 2022 (accedió a octavos con el 1-0 a Deportivo Cali).Postal del triunfo 3-0 de Boca sobre The Strongest, resultado que le permitió asegurar la clasificación a los octavos de final de la Libertadores 2021.JUAN MABROMATA - POOLEl plantel de Boca volvió a entrenarse este jueves con la mira puesta en el partido frente a Católica. Para ese duelo, Claudio Ubeda no podrá contar con Santiago Ascacibar, que todavía debe una fecha de suspensión, ni con Ayrton Costa, que también debe cumplir una jornada por acumulación de amarillas. En principio, Tomás Belmonte se mantendría en la mitad de la cancha y Mateo Pellegrino sería el reemplazante de Costa en la zaga.Si bien Adam Bareiro -hoy desgarrado- intentará ocupar al menos un lugar en el banco, no llegaría en condiciones, por lo que el técnico deberá resolver quién lo reemplaza: si continúa Milton Giménez, de flojo nivel ante Cruzeiro, o si apuesta por Merentiel como centrodelantero y suma un jugador de otras características, como Exequiel Zeballos o Alan Velasco, para armar un esquema con tres delanteros, con Tomás Aranda en la posición de wing.