Se trata de “derribar a un gobierno, no en las urnas sino con otras mañas”, según alertó ayer el ministro Óscar Puente, ante el aluvión de causas judiciales que presionan a Pedro Sánchez. “El PSOE no lo va a tolerar, no vamos a doblegarnos a los intentos de nadie de perturbar nuestra democracia a través de métodos que no son democráticos”, advirtió el titular de Transportes desde el Congreso.La denuncia de un complot para tratar de tumbar a Sánchez a toda costa –“el que pueda hacer que haga”, según reafirmó José María Aznar– no fue un mero calentón de uno de los ministros más combativos del inquilino de la Moncloa. Sino toda una llamada a las barricadas por parte del Gobierno y el PSOE. En busca de una reacción como la que se produjo ante los cinco días de abril del 2024 en que Sánchez se retiró a meditar si dimitía tras la imputación de su mujer, Begoña Gómez, que se transformó en un clamor de apoyo al jefe del Ejecutivo.“Cuanto más mayor se hace uno, menos cree en las coincidencias”, apuntó la víspera otro ministro dispuesto para la pelea, Óscar López, ante un calendario judicial en el que coinciden las causas contra la mujer y el hermano del presidente, David Sánchez, la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero, y ahora la investigación de la Audiencia Nacional en Ferraz.Page insiste en sus críticas: “Si alguien piensa que el PSOE está en encefalograma plano, se equivoca”Demasiadas casualidades y coincidencias, alertan en el Ejecutivo. “Aquí los tiempos de la justicia y de la política se acompasan de una manera tremendamente sorprendente”, corroboró Puente. “No creo en las casualidades y no me chupo el dedo. Tengo muy claro lo que está sucediendo, y mucha gente en este país también. Hay un gobierno al que se quiere derribar con métodos nada democráticos”, insistió el ministro.“Dejemos trabajar a la Justicia, pero dejemos también claro que en el entorno de estas investigaciones hay intereses claros en derribar al Gobierno”, denunció Puente. Y, ante los procesos contra la mujer y el hermano de Sánchez, aseguró que “hay causas judiciales que no se sostienen”.Lee tambiénEl propio Pedro Sánchez es el primero que no está dispuesto a rendirse, para tratar de revertir una situación explosiva. El presidente solicitó ayer comparecer ante el pleno del Congreso, “para informar sobre la situación política relacionada con las últimas investigaciones judiciales conocidas, así como de la última reunión del Consejo Europeo”, anunció la Moncloa.Torró garantiza que Ferraz “no ha ordenado, amparado ni cooperado en ninguna conducta delictiva”Su previsión es que la comparecencia se produzca tras la próxima cita del Consejo Europeo, convocada para los días 18 y 19 de junio en Bruselas. Justo el día anterior, el 17 de junio, Zapatero está citado en la Audiencia Nacional como imputado por presuntos delitos de corrupción. Y una semana después, Sánchez tiene otra cita crucial en su agenda inminente, con el comité federal del PSOE convocado para el 27 de junio.En la reunión del máximo órgano de decisión del partido entre congresos aflorarán tensiones latentes en el PSOE ante el aluvión de causas judiciales. El problema, para los críticos de Sánchez, es que una amplia mayoría de los miembros del comité federal siguen cerrando filas en torno a su secretario general.Así, es muy probable que el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, se vuelva a quedar solo, casi como única voz discordante, en sus imperiosas demandas a Sánchez: “O cuestión de confianza o elecciones”. Ya le ocurrió en la última reunión del comité federal, en julio del 2025, de nuevo en un clima convulso tras el ingreso en prisión del hasta entonces secretario de organización de Ferraz, Santos Cerdán, por acusaciones de corrupción.“Hay un gobierno al que se quiere derribar con métodos nada democráticos”, alerta el ministro Puente“Vosotros me elegisteis como capitán de este barco, y el capitán no se desentiende cuando viene mala mar, se queda a capear el temporal, a salvar el rumbo y ganar el puerto”, alegó Sánchez en aquella ocasión.Pero Page insistió ayer en sus demandas, y alegó que “hay una grandísima mayoría que piensa en el PSOE cosas muy parecidas, pero muy discretamente”. “Si alguien piensa que el PSOE está en encefalograma plano, se equivoca”, recalcó, ante la “bomba de racimo” de las causas judiciales que aprietan a Sánchez, al que acusó de “bunkerizarse” en la Moncloa.Puente salió al paso de las críticas de Page. “Hay una profunda indignación de la militancia socialista”, advirtió. En alusión a la presiones de Page y de Felipe González, avisó que “algunos que no están midiendo bien, al final van a tener el efecto contrario del que pretenden”. “Hay mucha gente que ya manifiesta un absoluto hartazgo por la utilización política de estas causas de manera espúrea, están ya al límite”, alertó Puente.“No vamos a doblegarnos a los intentos de perturbar la democracia”, afirma el titular de TransportesY la secretaria de organización de Ferraz, Rebeca Torró, zanjó: “El PSOE no ha ordenado, amparado ni cooperado en ninguna conducta delictiva”.Illa: “Sé distinguir una casualidad de lo que no lo es”El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, remarcó ayer durante un acto público que “la verdad se acabará imponiendo” y destacó que confía en la justicia... “aunque cueste”. De ese modo, el también líder de los socialistas catalanes salió al paso de la investigación de una nueva trama que afectaría al PSOE en la Audiencia Nacional, que ha requerido información sobre los gastos publicitarios de la campaña electoral del PSC del 2024. “La democracia descansa en el concepto de verdad y la verdad se acaba imponiendo siempre, puede tardar o menos, pero se acaba imponiendo”, afirmó Illa, que agregó que la democracia consiste también en la pluralidad, en “contrastar las distintas visiones orientándose al bien común, no a la destrucción ni al aniquilamiento del que piensa distinto”. “Eso no es democracia ni ser demócrata, es otra cosa”, prosiguió el president. Asimismo, aseveró que ser socialista es “creer en la dignidad cuando es difícil, creer en la justicia aunque cueste y también en la gente cuando muchos miran para otro lado”. “Respetamos y respeto la justicia, pero sé distinguir una casualidad de lo que no lo es y una coincidencia de lo que no lo es”, remató Illa, que anticipó que “no se doblegarán” y que no son ingenuos. “Nuestra fuerza no proviene de las instituciones, proviene de nuestros valores”, concluyó el líder del PSC. Madrid, 1966. Redactor de La Vanguardia en Madrid desde 1997