La posición no es ni mucho menos nueva. Pero no siempre se ha verbalizado de manera clara. Y no todos los miembros del Gobierno de Pedro Sánchez lo hacen. Pero entre las filas socialistas se extiende la teoría, desde hace tiempo, de que sufren una persecución en varios frentes: judicial, político y mediático. O lo que es lo mismo, "el que pueda hacer que haga" que dijo José María Aznar. PublicidadEsa frase fue usada precisamente la pasada semana por Ferraz en un comunicado oficial para referirse a la investigación sobre José Luis Rodríguez Zapatero. Un caso que incluso ha sido opacado en las últimas horas por el auto judicial sobre las actividades de Leire Díez y Santos Cerdán y la entrada de la UCO en Ferraz.Ya este miércoles desde Moncloa se apuntaba a que no era normal la coincidencia de procedimientos judiciales en el tiempo. Porque además este jueves se ha iniciado en Badajoz el juicio contra David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno. Y el lunes el juez Juan Carlos Peinado decidió citar en audiencia previa a Begoña Gómez para el próximo 9 de junio. Pero este jueves, en una jornada con muy poca agenda pública ante los medios de comunicación por parte de integrantes del Gobierno, el foco mediático lo puso Moncloa en Óscar Puente. No siempre lo que dice el ministro de Transportes es compartido de manera estratégica por el Ejecutivo de Sánchez. En este caso se puede decir que ha puesto voz a lo que muchos piensan y no dicen en todas las ocasiones. Y es que la intervención de Puente de casi 15 minutos, no prevista inicialmente en agenda, ante los medios en el pasillo del Congreso, fue muy reveladora de lo que quiere transmitir el Gobierno. Una suerte de contrataque ante la concatenación de acontecimientos. Puente dejó muchos titulares. Habló de que hay un "Gobierno al que se quiere derribar con métodos nada democráticos" y de que "hay mucha gente en nuestra sociedad que ve lo que está pasando". Publicidad"Parece que los tiempos de la justicia y de la política se acompasan de una manera tremendamente sorprendente. Díganme ustedes qué posibilidades tiene de coincidir en el tiempo un juicio de un asunto de hace la pila de años (en referencia a la Operación Kitchen) con justo el comienzo del juicio del hermano del señor Sánchez", añadió Puente. Los socialistas se preguntan también, según fuentes consultadas, cuándo se conocerá el informe de la UCO sobre Alberto González Amador, pareja de Isabel Díaz Ayuso y por qué se retrasa tanto. Puente ahondó además en algunos aspecto del auto del juez Santiago Pedraz que tampoco había hecho nadie. "Recoge una serie de afirmaciones que en parte ya han sido desmentidas por las personas afectadas", apuntó. El ministro se refiere al fiscal José Grinda, quien según informó la Cadena SER, negó haber sufrido un intento de soborno por Leire Díez. Y también a la abogada Leticia de la Hoz, que negó haber ofrecido a la empresaria Carmen Pano dinero a cambio de que cambiara su declaración. "Lo que hay que hacer es dejar que la investigación siga, dar oportunidad a esas personas que se expliquen y ver qué es lo que hay", añadió. "Nosotros vamos a seguir trabajando por el bien de este país y no vamos a doblegarnos a los intentos de nadie de perturbar nuestra democracia a través de métodos y de formas que no son democráticos", insistió Puente remarcando esa resistencia y la continuidad de la legislatura que ya proclamó este miércoles Sánchez. Además el ministro lanzó un mensaje en clave de activación progresista. "Conozco bastante bien el pulso de los militantes socialistas y lo que hay es una profunda indignación", afirmó. Para el ministro, "algunos no están midiendo bien" y puede que haya un "efecto contrario" a lo que pretenden. Publicidad"Hay mucha gente que ya manifiesta un absoluto hartazgo por los procedimientos, por las coincidencias en el calendario, por las filtraciones, por la utilización política de de estas causas de manera espuria", añadió. Aparte de Puente también tuvo su espacio el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres. Durante un desayuno informativo organizado por Europa Press denunció que "se quiere hacer un uso político de las investigaciones judiciales". En este sentido, Torres habló de "show" en directo en lo que se prima es "entrar en las casas con el mayor escándalo". Para el ministro, además, "el lawfare existe", aunque no calificó estos últimos casos bajo ese concepto. Sí mencionó a Lula Da Silva o Antonio Costa y deslizó que lo que intentó hacer el juez Peinado con Félix Bolaños sobre el caso de Begoña Gómez se asemeja a ese concepto.Sobre Zapatero, Puente puso encima de la mesa una serie de puntos que hasta ahora no se habían explicitado de esta manera públicamente aunque sí se deslizaban en privado. "Se dedica más o menos a lo mismo que se dedican el resto de expresidentes, no digo ya de España, sino del mundo, incluidos los expresidentes españoles. Y sin embargo al presidente Zapatero se le somete a una investigación en la que parece prescindirse de una circunstancia que para mí es vital desde el punto de vista jurídico y es que este señor desde el año 2011 es un ciudadano particular", afirmó. Puente incidió en que no está sometido a las obligaciones que tiene un cargo público. "Este es un elemento esencial que parece estarse obviando no solo en la propia actuación judicial sino también en el análisis que se hace de ella", afirmó. Mientras tanto, en las filas socialistas tienen un "vaivén de sensaciones", como ejemplificaba este miércoles un diputado. "No sé ni qué pensar ya", reconocía otro dirigente consultado. Otros reafirmaban las palabras de Puente. Y desde la dirección socialista, un importante dirigente aseguraba que nunca conoció a Leire Díez, encapsulando así las supuestas actividades ilícitas en el defenestrado Cerdán. Este jueves el PSOE movió ficha también a nivel reactivo y dio un paso más a lo que había hecho el día anterior. Los socialistas emitieron un comunicado desde Ferraz en el que niegan haber "ordenado, amparado o cooperado en las conductas delictivas" imputadas a Díez y Cerdán. "El PSOE es el primer interesado en esclarecer todas las cuestiones relativas a este caso", añadieron. ERC o PNV muestran preocupación Otra de las novedades que nos dejó este jueves fue la solicitud de comparecencia del propio Pedro Sánchez en el Congreso. Se solapaba casi al mismo tiempo con la petición de ERC, Podemos, BNG y Compromís en el mismo sentido. La fecha todavía se desconoce pero es probable, según fuentes socialistas consultadas, que sea a mediados de julio. A falta de saber en qué situación se llega a ese día, con la declaración judicial de Zapatero también pendiente entre medias, los socios parlamentarios han subido la presión contra los socialistas conforme han ido pasando los días. El PNV, a través de su líder Aitor Esteban, ha vuelto a reiterar su exigencia de convocatoria electoral al dar por finalizada la legislatura. En todo caso los jeltzales han votado este jueves en el Congreso a favor de una Real Decreto sobre copago farmacéutico. PublicidadERC, por su parte, exigía a Sánchez precisamente que acudiera al Congreso a dar explicaciones "detalladas" y "con nombres y apellidos" por las últimas investigaciones judiciales: "La gente merece una izquierda que no dé vergüenza", sentenció. "¿Se conforman con resistir? Convendría que gobernaran", añadió. Para el portavoz republicano, a este Gobierno solo lo salva que lo que hay enfrente, PP y Vox, es "infinitamente peor". En Sumar, aunque no valoran su salida del Gobierno, también se han tratado de aislar de la crisis. "La política no es que los expresidentes del Gobierno, se llamen como se llamen, hagan lo que estamos viendo presuntamente que parece que todos hacen", dijo la vicepresidenta primera, Yolanda Díaz.