Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 29 may 2026 - 07:27Eva Orúe tiene por delante 17 días de ir en patinete de un lado a otro del Retiro madrileño. No es un capricho de maña tozuda, llegar la primera, es que la directora de la Feria del Libro, es decir, ella, inaugura una nueva etapa este viernes 29 de mayo y hay que organizarse. La maquinaria de la 85ª edición se ha puesto en marcha meticulosamente, con sus prisas, sus imprevistos, sus rachas de viento, sus tormentas de preverano y sus miles de ciudadanos caminando en ese camino ilustrado que es el papel en forma de hojas y libros. También con la visita del papa León XIV en el horizonte, que aterriza en la capital en tiempo y hora parejos. Orúe (Zaragoza, 1962) encara su quinta feria, pero no se confía porque como señala con prudencia, puede suceder de todo. Periodista, corresponsal y escritora en otras 'vidas' anteriores, Eva Orúe va a cortar la cinta este viernes junto a la reina Letizia, gran lectora, amiga de la casa y embajadora tradicional de esta cita donde, matiza Orúe, es casi imposible no encontrar lo que uno busca si tiene tapas, título y autor. El pasado año, más de 4.500 escritores se sentaron a estampar 7.000 firmas, una cifra que Eva Orúe espera repetir o mejorar. Aun así, la directora no pierde de vista la doble finalidad de 'su' Feria: vender libros y convertirla en un espacio para la no crispación. Porque los libros tienen el poder de acercar los extremos mansamente. La 85ª Feria del Libro de Madrid finalizará el domingo 14 de junio.Llegó a la Feria en 2022. Y hace dos años en este periódico dijo que le gustaría ser recordada el día que se vaya como alguien que imprimió un cambio en su concepto. ¿Ha consolidado o lleva camino de consolidar ese giro?Bueno, yo creo que algo hemos cambiado. Este año, completamos la renovación total de las estructuras. Es algo que quizá la gente no valora, pero espero que incluso sin darse cuenta, de una manera muy consciente, lo vean. El primer cambio fue que hicimos los pabellones transparentes para que quienes estuvieran dentro vieran lo que pasaba fuera y quienes están fuera no dejaran de enterarse de lo que ocurre en los pabellones. Este año las casetas son diferentes. Es un poco Lampedusa (el autor de El Gatopardo). Lo cambiamos todo para que todo siga igual, pero lo cierto es que en esta edición la renovación estética de la feria es total. Y creo que también hemos cambiado lo sustancial, o sea, la venta de libros. Esta es una feria comercial, de venta directa al público. Pero en todo lo que respecta a las actividades y al tema central, llevamos cinco años ya con un tema, no con un país, con una programación dirigida desde la feria. Hemos convertido la Feria del Libro de Madrid en un gigantesco festival cultural, con unas 400 y pico actividades. Creo que sí, que hemos dado un giro a la feria, pero insisto mucho en la idea de que lo esencial sigue siendo lo que era esencial al principio, acercar los libros a los ciudadanos, sacar los libros a la calle y vender. Lo más difícil de la gestión son cosas que tienen poco que ver con la feria: los protocolos meteorológicos y el hecho de que hay cosas que escapan a nuestro controlHáblenos de las nuevas casetas, el símbolo absoluto de la Feria, con su sol y su sombra.La estructura es exactamente la misma. Lo que hemos hecho ha sido un cambio, hemos subido el toldo arriba y hemos cambiado los rótulos. Los rótulos típicos de la feria con los colores del parchís, -amarillo para las instituciones, azul para las distribuidoras, rojo para las editoriales, verde para las librerías especializadas y blanco para las librerías generalistas-, se mantiene, pero ya no son rótulos, ahora son lonas. Es como si un Transformer hubiera venido con una varita, hubiera tocado las casetas y las hubiera cambiado. Este año hay 366 festoneando la feria, una más que el año pasado. ¿Qué ha sido lo más complejo de asumir en estos cuatro años transcurridos? ¿Y lo que más feliz la ha hecho?Lo más difícil en realidad son cosas que tienen poco que ver con la feria, aunque le afectan de pleno: los protocolos meteorológicos, por ejemplo, y el hecho de que hay cosas que escapan por completo a nuestro control. Nosotros llegamos a la feria con todo listo, niquelado. Claro que se te puede caer un autor, puedes tener un problema, puede llover un día. Lo que no nos había ocurrido nunca es que nos cerraran la feria, como nos ocurrió el año pasado. Nos pasó dos veces, dos tardes en que no pudimos abrir. Y eso es lo que te lo trastoca todo, porque la feria son las casetas en las que se están vendiendo libros, pero son las actividades en hasta 11 escenarios. Que te cierren una tarde puede suponer la suspensión, cancelación, aplazamiento de hasta 33 actividades. Y no es fácil comunicarlos cuando el plazo con el que te avisan, la última alerta que te confirma que esa tarde cierran, a lo mejor llega una hora antes del cierre efectivo. Hagamos bueno, entonces el dicho 'A mal tiempo, buena cara', que es el lema de esta edición: el humor. ¿Cuánto tiene que poner de su parte Eva Orúe estos días?Una de las cosas de las que me siento más orgullosa es del equipo que trabaja en la feria. Somos pocos, pero bien avenidos y nos reímos mucho. Sobre todo de nosotras mismas. Digo nosotras mismas porque somos una inmensa mayoría de mujeres. Pero el humor es imprescindible en la vida y en el trabajo. Es verdad que hay que ponerse muy serios, también es verdad que el humor es en ocasiones extraordinariamente serio. Pero cuando elegimos el humor como tema para esta feria, pensábamos en dos cosas fundamentalmente: una que en este tiempo de crispación es bueno encontrar un sitio donde te acojan con una sonrisa en general y además te den motivos para leer humor, para reírte, -habrá muchas actuaciones relacionadas en esta feria-, y luego, las ferias del libro en España, son uno de los pocos lugares donde sabes, aunque puede sonar un poco inocente , que son uno de los pocos sitios donde todavía te codeas con gente que no piensa como tú, lees a gente que no te da la razón, estás en un ambiente en el que no estás seguro de que lo que tú defiendes sea lo correcto. Hacemos una pequeña y modesta aportación a la descrispación. Pero creo que una feria del libro tiene que ser eso, abrir la mente, abrir los ojos, abrir los brazos Es decir, convertir los libros en un 'recinto de paz'.Hacemos una pequeña y modesta aportación a la descrispación. Pero creo que una feria del libro tiene que ser eso, abrir la mente, abrir los ojos, abrir los brazos y encontrarte con todo lo que te da la vida, que básicamente es diversidad, opiniones distintas a la tuya, y en este caso, libros que insisto, te pueden reafirmar en tus convicciones o todo lo contrario, e incluso cuando lo hacen, te obligan a reír. Muchos cómicos españoles y muchos humoristas, yo diría que todos, si no han publicado un libro, han publicado dos. Y en ocasiones son libros además sesudos, ensayos, novelas... Así que tenemos a un montón de famosos comediantes, dicho sea con todo el respeto y toda la admiración, que van a estar actuando o participando en mesas en la feria. Además, este año aumentamos el número de escenarios, con lo cual tenemos todavía un abanico mucho más amplio de posibilidades.La edición 85ª es un número redondo, muy de celebración.Es verdad que es la 85ª quinta edición, pero la feria tiene más años que 85, porque se fundó en 1933, de ahí esa discrepancia, debido a que durante la Guerra Civil y los primeros años de posguerra no se celebró. Pero yo diría que lo redondo sería que nos saliera todo bien. Con eso nos conformaríamos.Debo confesar que la primera vez me dijeron que iban a cerrar el Retiro por rachas de 55 kilómetros por hora, a mí me dio la risa floja, porque en Zaragoza con eso nos peinamos ¿Cuántas veces ha mirado y mirará la información del tiempo estos días?Es importante que explique que el protocolo no es por calor, por viento o por lluvia, es por una combinación de tres factores: temperaturas elevadas, rachas de viento a partir de unos kilómetros por hora y humedad del suelo, el factor que nadie tiene en cuenta. Se iba a aumentar el umbral a 5 kilómetros por hora más de viento, lo que nos daría un buen margen. Pero, de momento, seguiremos con las mismas normas, los mismos protocolos del año pasado. Eva Orúe, yo, soy de Zaragoza. Debo confesar que la primera vez que me dijeron que iban a cerrar el Retiro por rachas de 55 kilómetros por hora, a mí me dio la risa floja, porque en Zaragoza con eso nos peinamos apenas. Cuando el año pasado tuvimos que cerrar, yo hablé con una persona de la Agencia Estatal de Meteorología y le dije, explícamelo a mí, porque si yo no lo entiendo, no lo puedo explicar bien. Y ella me contó algo muy sencillo: 'Mira, nosotros medimos la temperatura, las rachas de viento y la humedad del suelo y hay una máquina que te dice alerta naranja o alerta roja, ya está. Y a partir de ahí todos los demás empezamos a trabajar con lo que esta máquina nos dice". Me puedo quejar, me puedo lamentar, puedo llorar por la noche en mi casa, pero debo obedecer las normas y fin. Es algo, además, que todos los que vienen a la feria aceptan. Es decir, expositores, colaboradores..., todos son, por supuesto, informados de lo que puede ocurrir y todos aceptan que eso puede suceder. Nos sabe mal, pero es lo que hay. Eso está en el contrato de que se firma con los las casetas, igual que sabes tu horario, sabes esto.Si de pequeña hubiera tenido todas las posibilidades que se dan ahora, seguramente no sería tan lectora como soy ahora. A mí no me gustaba jugar a las muñecasVamos con datos más bondadosos, como el aumento de los índices de lectura en España y de mercado. Pero ¿puede absorberse tanto como se publica?Hay estudios que dicen que no. Pero también hay mucha gente que defiende que cuantos más libros, más opciones tiene el lector de leer lo que considera oportuno leer. Así que no estoy segura de estar en condiciones de decir si eso es bueno o es malo. Es cierto que aquí se publica mucho, y es cierto que no se vende tanto como en otros países, pero es verdad que tenemos una tremenda oferta, amplísima y que quienes sí leemos, nos podemos beneficiar de esa variedad. Y es verdad también que los índices de lectura han mejorado, sobre todo entre los más jóvenes, los adolescentes, y que eso es un motivo de esperanza. También las encuestas hasta ahora lo que dicen es que llegada a una edad, las personas se alejan de los libros. Las tentaciones son muchas. Yo siempre digo lo mismo, si de pequeña hubiera tenido todas las posibilidades que se dan ahora, seguramente no sería tan lectora como soy ahora. Pero es que cuando yo era pequeña y la televisión se acababa a las 5 y no se retomaba hasta las 8, esas tres horas de verano o las matabas leyendo o las matabas jugando con tu hermana. Y a mí jugar a las muñecas nunca me ha gustado.A horas de que la nueva edición comience, ¿qué le quita el sueño a Eva Orúe?¿Qué nos puede preocupar? Pues eso, que falle alguien, que tengamos un problema con una persiana de una caseta y no se nos abra... Pero en 17 días, 400 actividades, 366 casetas, mil expositores en total, puede suceder un poco de todo. Yo siempre utilizo la misma imagen. Durante 17 días soy la alcaldesa de un pueblo efímero y en los pueblos pasa de todo. Hasta ahora hemos tenido de todo: bodas no, y fallecimientos tampoco, pero hemos tenido enfermedades, hemos tenido enamoramientos, hemos tenido pequeños accidentes, hemos también tenido grandes alegrías. No haber tenido ningún fallecido ya me parece un logro, porque con los golpes de calor y muchos ancianos, todo podría ser. Quiero recordar que tenemos permanentemente, una ambulancia con dos plazas medicalizadas y un equipo médico con facultativos, no solamente con asistentes que te pueden llevar al centro de salud más cercano. Lo que sí pido a la gente es que no deje de venir a la Feria el domingo 7, aunque esté la misa del papaLa misa del papa el domingo 7 en Cibeles, muy cerca de la Feria, afectará al flujo de visitas ese día, con notables alteraciones de seguridad y circulación. Bueno, como dije en la presentación de la Feria, hemos salido de otras. Trabajamos para que estas cosas se puedan compaginar. Lo que sí pido a la gente es que no deje de venir a la Feria, que esperamos a todo el mundo aunque coincida con esa celebración. ¿Cómo es un día en la organización de la Feria del Libro de Madrid?Para parte del equipo el día empieza a las 6:15 de la mañana, porque es cuando se abren las puertas para que entren los camiones que traen las reposiciones de libros o las reposiciones para los bares, en fin, todo el material, todos los productos que se se ofertan ahí en la feria. Yo suelo llegar en torno a las 8:30. A las 9:15 o 9:30 tenemos la primera reunión de equipo para ver qué es lo que pasa en el día, qué personas importantes van a venir, si hay visitas que hay que guiar, porque una parte importante de mi tarea durante la feria es hacer visitas guiada a autoridades que te lo piden, a gente que intenta tener una visión diferente de lo que es la Feria del Libro y solicitan que se les explique detalladamente. Establezco las prioridades, también hay que saber quién va a firmar ese día, qué actividades relevantes vamos a tener; hay que tenerlo todo controlado para que la gente de comunicación pueda ir donde tiene que ir. Yo tengo muchas presentaciones, modero mesas, participo en otras... A no ser que ocurra algo extraordinario y me tenga que levantar y salir corriendo, intento cumplir todos los compromisos. Es un ir y venir continuo ¿y muy cansado?Tengo un compañero que hace tres o cuatro años llevaba uno de esos relojes inteligentes que te miden y el primer día estaba muy orgulloso porque iba a saber cuántos kilómetros recorría en la feria y el segundo día lo apagó, porque dijo que ya sabía que había recorrido 16 kilómetros andando y que no estaba en condiciones de aguantar psicológicamente esta información. Quizás era bueno para sus pies, pero no para su cabeza.Si no fuera el humor, ¿cuál sería un lema propio de Eva Orúe?Un lema es difícil de acuñar improvisando, pero yo diría, 'Ven, mira, lee y disfruta'. Y 'compra'. Me parece que es un buen resumen de lo que puede ocurrir en una feria como la nuestra.Normalmente tenemos diez días para dejar El Retiro al acabar la Feria. Este año, batiremos un récord¿Qué va a hacer el 15 de junio? ¿Irse de vacaciones? ¿Leer lo que no ha podido estos días?Volver al Retiro. Nosotros nos instalamos en el Retiro unos días antes del comienzo de la feria. Dos días después del cierre, una parte del equipo ya no está, el de comunicación básicamente se marcha, pero el de organización sí que sigue ahí todavía. Porque la tarea de montar la feria nos lleva tres semanas, pero la de desmontar, la tenemos que hacer a toda velocidad porque el día 24 de junio es San Juan, patrón de la Policía Municipal, y la policía entra para hacer un desfile exactamente en el mismo sitio donde estamos nosotros. Las condiciones de entrada y salida del parque son muy estrictas. Tenemos que sacar un millón de libros, todo el material que tenemos, ordenadores, aires acondicionados, pantallas, sillas, mesas, todo lo que tenemos en los pabellones y en las casetas, en día y medio. En total nos deberíamos ir en circunstancias normales a 10 días, pero este año creo que vamos a batir algún récord.Conforme a los criterios deRosa BallarínPeriodista Cultural '20minutos'Rosa Ballarín Borruel es redactora de 20minutos desde 2023. Trabaja en la sección Estilos de vida, sobre cultura y entretenimiento. Su especialidad son los temas relacionados con libros y entrevistas con escritores.
Eva Orúe: "Durante 17 días soy la alcaldesa de un pueblo efímero, que es la Feria del Libro, y en los pueblos pasa de todo"
La directora del certamen editorial más importante de España afronta su quinta temporada con la preocupación del clima y la visita del papa León XIV.













