Manuel Sánchez Gómez |
Londres (EFE).- Al entrar al despacho de Mikel Arteta (San Sebastián, 1982) saltan a la vista varias cosas. Las fotos de Rafael Nadal y Michael Jordan, dos ganadores natos, la pizarra llena de cambios tácticos, las frases motivadoras como «Ganar mucho y ganar durante mucho tiempo» y, sobre todo, una Premier League de cartón. Es la réplica con la que Arteta y su equipo celebraron la primera liga en Highbury en 22 años y que ahora preside la guarida del español.
En mitad de la entrevista con EFE y otros dos medios españoles, Arteta se levanta y la gira para descubrir un mensaje oculto: «Campeones de la vida». Durante siete años, el técnico español ha dedicado su vida a transformar un Arsenal que era el hazmerreír de Inglaterra en un ganador de la Premier y candidato a la Champions. Se emociona al hablar de su mujer, admite que el partido que les hizo campeones fue la hora y media más larga de su vida y confía en que este sábado puede levantar la Copa de Europa.
Pregunta: ¿Cómo se explica que este haya sido el año de ganar la Premier y no alguno de los otros tres subcampeonatos?
Respuesta: Porque alguno ahí arriba ha decidido alinear los planetas este año. Porque otros años hemos estado muy cerca, pero ha faltado algo. Este año se han dado cosas cuando se tenían que dar. No hay mucho más que explicar. Las cosas han sido diferentes desde el inicio, las sensaciones o el tipo de juego ha sido diferente a otros años, pero la consistencia ha sido muy parecida.














