El historiador Timothy Garton Ash, recién premiado con el Princesa de Asturias de las Ciencias Sociales, recuerda cuál fue una de las claves del éxito de las democracias en la Guerra Fría. El gran contador de la historia europea no habla de las amenazas nucleares ni de los bloqueos, sino de la prosperidad y la libertad que los europeos del centro y el este de Europa también querían para sí.

Ahora también cree que el bienestar es una de las claves para derrotar a Vladímir Putin, y otros males que amenazan la democracia en Europa, como el nacionalismo o la extrema derecha. Esta semana, Garton Ash me decía en una entrevista que el ejemplo más evidente de donde están fracasando ahora democracias como la británica, la francesa o la española es la vivienda: “Y esto no es una cuestión abstracta de identidad. Es un problema real, concreto, que los responsables políticos liberales deberían saber resolver: garantizar vivienda asequible”.