El historiador, periodista y ensayista británico Timothy Garton Ash, cuya obra resulta fundamental para entender la historia reciente de Europa, ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2026.A finales de 2020, las primeras vacunas contra el coronavirus comenzaron a distribuirse y el demócrata Joe Biden estaba a punto de tomar posesión como Presidente de Estados Unidos, con la promesa de dejar atrás los años de pesadilla del primer mandato de Donald Trump. Garton-Ash (Londres, 70 años) escribió por entonces un ensayo, aclamado por su certeza, titulado El Futuro del Liberalismo, en el que advertía frente a espejismos temporales, y llamaba a preservar los principios y valores de las democracias liberales y a corregir sus errores. Todo eso, si aspiraban a sobrevivir en una era reconquistada por el autoritarismo y el populismo.Garton-Ash ha sido definido en muchas ocasiones como el “historiador del presente”, por su capacidad de usar sus amplios conocimientos históricos para elaborar análisis urgentes y precisos de la actualidad. Profesor emérito de Estudios Europeos e investigador de la cátedra Isaiah Berlin en el St. Antony´s College de la Universidad de Oxford; profesor senior en la Institución Hoover, y columnista habitual de medios como The Guardian o The New York Review of Books, sus profundos conocimientos sobre el siglo XX europeo y el derrumbe del bloque soviético del continente se han volcado en obras tan importantes como Historia del presente: ensayos, retratos y crónicas de la Europa de los noventa (Tusquets editores, 2000), Mundo libre: Europa y Estados Unidos ante la crisis de Occidente (Tusquets editores, 2005), El Expediente: una historia personal (Barlin Libros, 2019) o Libertad de palabra: diez principios para un mundo conectado (Tusquets editores, 2017).Garton-Ash ha defendido con pasión en sus escritos la libertad de expresión o los derechos humanos, y durante la Guerra Fría fue una de las voces más firmes contra el régimen de la Unión Soviética y toda su órbita. La revista Time ya lo incluyó en 2005 dentro de la lista de las 100 personalidades más influyentes del mundo.Fue en la pasada década de los ochenta cuando, a partir de su investigación académica sobre la resistencia alemana al ascenso al poder de Adolf Hitler, cuando recaló en Berlín, donde estableció su residencia permanente durante varios años, tanto en la parte occidental como en la oriental. Desde allí pudo realizar numerosos viajes a los paisajes urbanos, industriales y políticos que había al otro lado del Telón de Acero, y fue relatando en sus artículos el proceso de emancipación del comunismo de la Europa Central.Conoció y entabló amistad con los trabajadores de los astilleros de Gdansk, donde surgió el movimiento sindical polaco Solidarnosc. Tuvo una relación especial con Vaclav Havel, el dramaturgo convertido en político que logró pilotar una transición política en Checoslovaquia. Ha logrado acceso, desde entonces, a figuras históricas claves como Helmut Kohl, Madeleine Albright, Tony Blair o Aung Sang Suu Kyi. El especial atractivo de la obra de Garton-Ash reside en la combinación perfecta de los trabajos de un historiador, la experiencia y el conocimiento del terreno de un periodista/reportero viajado e incansablemente curioso y la pasión de un intelectual que permanece constantemente activo en el debate público.Convencido de que es posible extraer lecciones de la historia, ya advirtió en su momento de que el resto de Europa debía tomar nota del éxito del Brexit, y de la corriente de populismo antiliberal que trajo consigo aquel movimiento de secesión del Reino Unido respecto al futuro político del continente.Sus artículos y ensayos periodísticos están habitados también por personas normales, cuyas historias únicas sirven para contar una historia más general y colectiva. Escrita de este modo, “como una experiencia de personas individuales que sirven de ejemplo concreto”, podemos “aprender del pasado sin necesidad de tener que atravesarlo por completo nosotros mismos”, ha escrito.