Argentina intenta afirmarse en uno de los negocios más sensibles y sofisticados de la economía global: la fabricación de vacunas. A partir de un nuevo acuerdo industrial, el país comenzará a producir dosis antigripales destinadas a abastecer a América Latina y el Caribe, en un movimiento que busca consolidar al sector biotecnológico local como proveedor estratégico regional en una industria dominada históricamente por grandes laboratorios internacionales.
El convenio reúne a la compañía argentina Sinergium Biotech, la farmacéutica global CSL Seqirus y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). La iniciativa proyecta exportaciones cercanas a los 100 millones de dólares anuales y coloca a la Argentina dentro de un mercado donde la producción de vacunas funciona casi como una combinación de industria pesada y geopolítica sanitaria: quien fabrica, abastece; y quien abastece, gana influencia regional.
Sinergium Biotech proyecta cubrir el 50% de la demanda de vacunas antigripales de Latinoamérica y el Caribe
El acuerdo fue firmado en Washington, Estados Unidos, dentro de la sede de la Organización Panamericana de la Salud, y fue suscripto por David Ross, vicepresidente ejecutivo de CSL Seqirus; el director de la OPS, Jarbas Barbosa; y Alejandro Gil, CEO de Sinergium Biotech.













