Goldman Sachs y Morgan Stanley elevan sus previsiones para el S&P 500, con Reagan y Clinton en el recuerdo.Desde el inicio de la guerra de Ir�n, hace ya tres meses, la Bolsa estadounidense ha recuperado su liderazgo frente a la Bolsa europea, En lo que va de a�o 2026, el S&P 500 se revaloriza un 10%, mientras el Euro Stoxx 600 lo hace en un 5%.Dos razones para ello. Por un lado, la subida de costes energ�ticos da�a m�s a la econom�a europea, con un aumento de la inflaci�n que podr�a hacer que el BCE suba tipos. Por otro, Wall Street est� mucho m�s expuesto al boom de las tecnol�gicas por la inteligencia artificial.Un inversor puede pensar que, si acaba la guerra de Ir�n y las valoraciones de los grupos tecnol�gicos ya rozan niveles de burbuja, esa relaci�n trasatl�ntica deber�a darse la vuelta.Pero los grandes bancos de Wall Street no lo piensan as�. Los analistas de Goldman Sachs y Morgan Stanley acaban de elevar sus previsiones para el S&P 500, situ�ndolas en ambos casos en los 8.000 puntos a final de a�o (ahora est� en unos 7.500).Las entidades justifican ese optimismo por su expectativa de fuertes aumento de beneficios en las cotizadas americanas, sobre todo entre las tecnol�gicas. Y hay otro factor, menos admitido. Con elecciones legislativas en Estados Unidos previstas para noviembre, los analistas creen que el presidente Donald Trump har� todo lo posible para inflar la econom�a y los mercados en los pr�ximos meses, en busca de una mayor popularidad para su Partido Republicano.Los precedentes para la Bolsa en los a�os de las mid term son muy variables, seg�n ha estudiado Steven Blitz, de TS Lombard. "En general, el ciclo pol�tico y el ciclo de mercado, en este tipo de a�os, tienen poca correlaci�n".La aspiraci�n de los analistas es repetir lo sucedido en 1986, con Ronald Reagan de presidente; y en 1998, con Bill Clinton en la Casa Blanca. Entre enero y noviembre de esos a�os, el S&P 500 subi� casi un 20%. De repetirlo en 2026, quedar�a otro 10% de recorrido.Como ahora, en 1986 y 1998 el mercado surfeaba una ola de optimismo, que acab� de forma dr�stica con el lunes negro de octubre de 1987 y el pinchazo de la burbuja tecnol�gica de marzo de 2000.