Actualizado a las 01:28h.

El linchamiento digital ya no necesita cuerdas, capuchas ni hogueras; le basta una conexión inalámbrica y un pseudónimo fortuito. Como usuarios, convivimos con estas campañas de odio hasta el punto de consumirlas y normalizarlas casi a diario. La vertiente más extrema de esta violencia psicológica ... se ha manifestado en casos de acoso digital sostenido en redes sociales, como el que golpeó con dureza a la actriz Verónica Forqué, quien antes de su dramático fallecimiento se convirtió en el objetivo de oleadas sistemáticas de burlas, insultos crueles y humillaciones diarias en las plataformas virtuales, espoleadas por su participación en un programa de máxima audiencia.